Mascotas también sufrieron la tragedia
Nada fácil le resultó a Esnéider Restrepo desprenderse de Tony, Luna y Engañao, pero los tres perros estaban sufriendo por la tragedia de Calle Vieja y en esas circunstancias era preferible que se fueran a un sitio mejor.
Y como si hubiera perdido familiares, Esnéider no pudo evitar que el llanto brotara de sus ojos. Su compañera Damaris Piedrahíta, entonces, lo abrazó y el sentimiento fue tan contagioso, que también se puso a llorar.
Al lado, personal de la WSPA (Sociedad Mundial de Protección Animal) y sus asociados del Ces recibían los animales y los metían en guacales para luego llevarlos al aeroparque Olaya Herrera y así buscarles familia. Eran muchos los años que las tres mascotas pasaron junto a Esnéider y por eso aprendió a quererlas como si fueran miembros de la familia.
Mientras lloraba, expresó que "Luna era la mamá de Engañao, pero estaban sufriendo encerrados, porque nosotros tuvimos que evacuar la casa, nos estaba quedando difícil llevarles comida", dijo y remató su lamento expresando que "es muy duro, nos van a hacer mucha falta los animalitos".
Claro, ante la destrucción que sufrió el barrio y todos los desalojos que ha habido de otras viviendas de la zona, los animales llevaron su parte de tragedia. Muchos murieron, algunos fueron rescatado con vida -según confirmó el director del Dapard, John Fredy Rendón- y otros quedaron solos o abandonados por sus amos ante la imposibilidad de llevarlos a los albergues temporales.
Fue así como la WSPA se hizo presente con su filial del CES para atender a este grupo, en el que también hay gatos, tortugas y aves.
La Alcaldía de Medellín y su centro de adopción de animales La Perla espera que personas solidarias adopten estas mascotas, que de todas maneras "no van a ser sacrificadas", según confirmó Diego Zuluaga, coordinador del programa para el CES. Informes en el teléfono 340 1210, extensión 200.