Medellín quiere estar en el mapa de Behance
Más de 200 creadores de la ciudad se conectan a través de la plataforma más importante de diseño en el mundo.
Sumar. Así quiere comenzar a crear comunidad un grupo de diseñadores de la ciudad. "Behance es solo la excusa para pasar del mundo online al offline", dice Diana Rúa.
Junto con Juan David Gómez, creadores de la revista digital FuriaMag, han impulsado dos encuentros en las instalaciones de Ruta N, en los que se han reunido 200 personas.
Behance es como el Linkedin de los artistas. Es una plataforma que permite exhibir los portafolios de los creadores en el mundo. Una verdadera vitrina de talento.
El ilustrador Raúl Orozco, lo puso en estos términos en un tuit: "Entras a Behance y sales pensando que no has hecho nada en la vida". Explica que hay proyectos muy buenos, "y uno se siente pequeño ante tanta calidad". Y desafiado, anota también, en el sentido de la sana competencia.
En este espacio se encuentra, en su gran mayoría, una colección de imágenes, pero también se pueden hallar el "detrás de cámara" de un proyecto, con bocetos del previo hasta la imagen final.
Estas piezas pueden ser una carta de presentación a un cliente. De hecho, Behance es una cantera para encontrar freelance, mucho más que Facebook u otras redes en las que las piezas terminan por perderse en la cronología de contenido que se comparte, a veces por inercia.
Behance nació en el 2006 y según las estadísticas del sitio, en los 30 días pasados se han visto 68 millones de proyectos. Casi 6 millones han sido calificados con el Me gusta que en el caso de Behance se llama "Appreciation".
De allí los encuentros que la misma Behance promueve en todas partes del mundo. En oficinas, parques, bares, cualquier sitio es bienvenido. Pasan de la competencia a la colaboración, insiste Diana.
En el último, que tuvo lugar en noviembre pasado, lograron que el encuentro fuera resaltado en el sitio web de la plataforma. Allí se dieron cuenta de la cantidad de talento de la ciudad y de disciplinas y técnicas, no tan populares, que se realizan, desde el lettering hasta el hiperrealismo.
Hacerlo realidad
Esta gran comunidad en el mundo pretende atraer a los visitantes para encontrar talento de calidad, pero con una misión específica "hacer que las ideas sucedan". Esto se lo han tomado en serio los creadores en Medellín.
Aunque en otras redes como Instagram o Pinterest, también pueden mostrar su trabajo, aquí, en Behance, ellos tratan de exhibir su creación, quizás con más rigor, para "hacer conexiones. Conocer a la persona detrás de un trabajo, lo que nos enriquece más como gremio", añade José Domingo Betancur.
Ellos quieren pasar de observadores de un trabajo a saber lo que hace el del lado, dice el diseñador Alejandro Giraldo. Y precisa: hay que unir fuerzas, hacer proyectos colaborativos, sin "pensar necesariamente que nos vamos a tapar de plata".
Con ello quieren hablar de proponer, desde pequeñas alianzas, entre unos y otros, quizás un fotógrafo con un diseñador, hasta crear grandes proyectos de urbe.
"Que no sea solo un arte de exposición, estático, sino que tenga vida y que influya en las tendencias de la ciudad. Es crear identidad", indica Diana.
Quieren contribuir a esa "economía naranja", la del conocimiento, desde la cultura, con innovación social.
Lo hacen en un momento específico. Alejandro describe un desencanto de las marcas y una intención por construir la "marca que nos soñamos".
Por eso cada uno tiene su salida comercial, venden a su manera y aprovechan, que de dos años para acá, la gente quiere comprar más productos de creadores locales. Bien porque deliberadamente apoyan a estos creadores, o porque sus productos están más disponibles en la web.
Ellos esperan que a su vez, las empresas e instituciones, crean más en el talento local. Porque en cada trabajo que exhiben en esta gran vitrina dan prueba de ello.