Histórico

Medicina hecha en casa

LOS REMEDIOS CASEROS a base de plantas son tan o más utilizados que la medicina tradicional. Una exploración a los componentes químicos detrás de los "remedios de la abuela".

28 de mayo de 2011

Tratamientos caseros, fitoterapia, medicina naturista o alternativa. Con estos y otros nombres los especialistas de la salud "divorciados" de una medicina más "tradicional" han englobado una serie de tratamientos que el hombre, a punta de ensayo y error, ha venido perfeccionando desde la prehistoria.

"Tiene más años de reconocimiento la medicina casera que la medicina alopática", reconoce el neurólogo Luis Alfredo Villa, quien además apunta que "el mayor problema es que muchos de ellos no tienen comprobación científica".

Con este método científico, en manos de la industria farmacéutica mundial, las propiedades curativas de la naturaleza se han convertido en uno de los negocios más lucrativos del mundo. Los principios activos de incontables plantas son la base para la elaboración de la industria de fármacos.

Con razón las "abuelas" defienden sus medicinas típicas que han recibido, en muchos casos, de la tradición oral. Mientras que la medicina alopática desconfía y hasta subestima el poder de la medicina homeopática, el uso y el fácil acceso mantienen los tratamientos naturales como una de las opciones más recurridas para el alivio de las más variadas afecciones.

¿Y la efectividad? El debate es de nunca acabar y se inscribe en un contexto repleto de descalificaciones desde ambos bandos. Luis Alfredo Villa considera que muchos de los tratamientos "alternativos" aprovechan tanto los "principios activos mínimos", indiscutiblemente presentes en las plantas, como el efecto placebo.

Sin embargo, resalta que estos tratamientos "no han demostrado propiedades curativas sino sintomáticas".

Aunque creyente de las bondades de la medicina natural, Carlos Vásquez, estudiante de la Maestría en Medicina Alternativa de la Universidad Nacional, habla de usos comunes y aceptados por el vademécum de plantas medicinales avalados por el Ministerio de la Protección Social.

"Hay quienes dicen que todo lo natural es bueno y no hace daño, pero hay plantas que, si uno se excede en el uso, también pueden generar una intoxicación", advierte. De las 2.500 plantas medicinales que hay en el país, indica, apenas se conocen las capacidades curativas de unas cuantas.

"Aquí en Colombia hace falta más investigación, que se promueva ese tipo de estudios porque es un recurso que estamos dejando perder. La mayoría de plantas que están en el vademécum son plantas europeas o asiáticas. Allá sí hacen estudios de éstas", informa Vásquez.