Histórico

Mercadeo y consumismo

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19 de octubre de 2014

Con frecuencia se escucha a muchas personas hablar de lo que define como consumismo la Real Academia Española (tendencia inmoderada a adquirir, gastar o consumir bienes, no siempre necesarios), como una consecuencia del mercadeo. Pero, a quienes así opinan les falta completar la frase, pues es cierto que es el resultado de este, pero del mal hecho, porque como en todo, hay quienes obran y hacen las cosas bien y quienes no.

Un informe del Instituto Worldwatch, de Washington, dedicado al estudio y la preservación de temas ambientales, concluyó que “el mundo consume productos y servicios a un ritmo insostenible, con resultados graves para el bienestar de los pueblos y el planeta, es dañino para el equilibrio ecológico, ayuda a la mala distribución de la riqueza, nos hace esclavos de las cosas...”, y ello no es otra cosa que una de las consecuencias del mercadeo como no debe hacerse.

En el libro de Peter Drucker, La Gerencia: Tareas, Responsabilidades y Prácticas (Ed. El Ateneo, Sept. 2004), se refirió el gran gurú de la administración, a las ventas y su relación con el marketing, y dijo, para llamar la atención de las administraciones: que “a pesar del énfasis en el marketing y del enfoque de marketing, en muchos negocios esto es, todavía, más retórica que realidad... El consumismo es la vergüenza del marketing…, el objeto del marketing es hacer superfluas las ventas…, es conocer y entender al cliente lo bastante bien como para que el producto o servicio lo satisfaga y se venda por sí mismo...”

Estamos llegando a una nueva temporada navideña (o llegamos porque en nuestro país comienza muy temprano, pues parece que, como alguien opinó, se celebra más el mes de diciembre que la Navidad), y es bueno mencionar el consumismo, porque el año que está concluyendo ya deja entrever un riesgo alto de caer en prácticas comerciales que generen más consumismo del que ahora podemos pensar que existe.

Por eso, vale traer el tema a colación para pensar seriamente en lo que se ha hecho y se va a hacer.

Como bien dijo Drucker, esperamos que el verdadero marketing no sea retórica, como tanto se aprecia en nuestro país, y que las celebraciones del mes más largo del calendario nacional, porque como alguien tristemente decía, en Colombia no se celebra la navidad sino diciembre, no sea un motivo para publicidad engañosa, promociones sin sentido y generadoras de un endeudamiento de muchos que conlleva a incumplimiento de obligaciones y posteriores inconvenientes, y otras prácticas, para que el consumismo no siga siendo una consecuencia del mal mercadeo sino que se dé un consumo moderado y acorde con la realidad de cada quien.