Messi-Neymar, una llave que encanta
El mejor jugador del mundo y el crack brasileño unirán su fútbol en el Barcelona. ¿Funcionará?
A veces en el fútbol se juntan el hambre con la necesidad y los técnicos no tienen de donde escoger para hacer un equipo competitivo, pero tras confirmarse la llegada de Neymar al Barcelona, el club español pudo juntar la magia con la fantasía y se espera que el brasileño, junto con el argentino Lionel Messi, conformen una dupla de ensueño.
"Me encanta la idea de jugar con Messi. Soy seguidor del Barça y Dani Alves me contó que Barcelona es una ciudad muy linda para vivir", fueron de las primeras declaraciones que hizo Neymar a los medios de comunicación tras finiquitarse su traspaso.
Los elogios de Messi sobre su nuevo compañero tampoco se hicieron esperar y refiriéndose al premio que recibió Neymar, como el mejor futbolista de América este año, ratificó a los medios ibéricos que en Suramérica "nadie puede igualarle y es el mejor".
El Barcelona pretende realizar con Neymar una fórmula conocida y que funcionó con éxito.
Del 2003 al 2007, Ronaldinho era lo que hoy es Messi para el Barcelona: el mejor jugador de mundo y, en aquel momento, el club blaugrana quiso juntar al argentino con el brasileño. Ronaldinho se convirtió en el padrino futbolístico de Messi y le colaboró para encumbrarlo a lo más alto del fútbol mundial.
Messi es hoy el que intentará hacer lo mismo con Neymar, que pinta como su sucesor.
Sin embargo, surge un interrogante: ¿cuál sería la función y la posición de Neymar en el equipo titular?
Martín Fuentes, cronista deportivo español tiene una respuesta: "Messi seguirá actuando como falso nueve. Lo que habría que definir son los dos extremos que lo acompañarán. Por la zona derecha pueden hacerlo Tello, Alexis Sánchez o Pedro y la banda izquierda sería para Neymar".
Fuentes no se equivoca, porque en el Santos, el joven delantero ha demostrado que arrancando desde ese lugar de la cancha puede hacer mucho daño a los rivales.
Messi podría hacer un trabajo de distracción para que Neymar aparezca perfilado frente a los porteros. La ventaja es que el brasileño tendrá toda la pretemporada para forjar esa química con el argentino, en un experimento que, desde ya, pone a temblar a todos sus grandes rivales europeos.