"Mi paso por la Brigada fue una maestría": Mejía
EL GENERAL ALBERTO José Mejía Ferrero entrega hoy el mando de la Cuarta Brigada, tras dos años como su comandante. El oficial destacó el sacrificio de las tropas y el apoyo que encontró en Antioquia.
Dos años y 13 días después de asumir como comandante de la Cuarta Brigada del Ejército, el brigadier General Alberto José Mejía Ferrero entrega hoy el mando de una unidad castrense más "operativa y cívica" que marcó su vida personal y militar.
El oficial parte a su nueva misión como estratega de las Fuerzas Militares satisfecho por cumplir con el objetivo de "neutralizar" a las guerrillas en zonas estratégicas como el Oriente antioqueño, golpear a bandas criminales y apoyar a la Policía en la lucha contra bandas y combos en Medellín, así como gestionar obras sociales.
¿Cómo define la Brigada que hoy entrega tras dos años como comandante?
"Venir a Antioquia a comandar esta brigada fue en reto personal, porque en Medellín estudié en mi niñez, aquí estuvo mi padre también como militar. Cuando llegamos encontramos unos grupos armados ilegales debilitados por el trabajo de las tropas y mis antecesores y nos concentramos en desmantelar estructuras como el frente 9 de las Farc en el Oriente antioqueño, que tenía hace dos años 44 terroristas y ahora le restan siete bandidos. El frente 34, en límites entre Antioquia y Chocó, fue el segundo grupo más golpeado, mientras que el 36 en el Norte también lo enfrentamos para proteger la infraestructura energética y garantizar la seguridad para la construcción de Hidroituango. Mi paso por esta brigada fue una maestría militar que me llevo de experiencia.
Además, la Cuarta Brigada queda fortalecida en otras subregiones y con muchas obras importantes para la comunidad y el mismo personal militar".
¿Cuáles son esas obras?
"Gestionamos recursos para la construcción del batallón en San Carlos y se reactivó el batallón de Policía Militar, que también dotamos para apoyar a las autoridades de Medellín. También los proyectos para dos nuevos distritos militares en Rionegro y Andes, de los que están listos recursos y planos. Hay un proyecto muy importante en el que trabajaron las esposas de los oficiales y que avanza en un 40 por ciento. Se trata
del Centro de Rehabilitación Héroes del Paramillo, que se inaugura el próximo 13 de mayo, para que nuestros soldados mutilados vivan con dignidad y tengan un sitio con condiciones para su rehabilitación. Es una obra que logramos con el empresariado antiqueño, con la Alcaldía y la Gobernación".
¿Quiere decir que se sintió respaldado como comandante en Antioquia?
"Así es. Hoy puedo decir que me sentí respaldado por las autoridades civiles, desde el alcalde y el gobernador, los concejales y diputados. Y destaco el apoyo del empresariado y la gente de esta región. Aquí uno se siente rodeado y por eso digo que no existe un departamento que respalde más a su Ejército que Antioquia. Eso no ocurre en toda Colombia".
¿Cuáles fueron los momentos más difíciles en estos dos años?
"Los momentos más duros para mi eran cuando caían nuestros soldados en campos minados, que los dejaban mutilados o decapitados cuando eran víctimas de minas que saltan en el aire y les explotan en la cara. Reconozco que, cuando visitaba los soldados heridos en el hospital y veía hombres sin piernas, brazos o ciegos, derramé lágrimas. Sentía tristeza y rabia de estas minas de la guerrilla que no da la frente, que no combaten sino que a la distancia explotan estas trampas contra soldados servidores de la patria. Me duele entregar a soldados a sus familias en un ataúd".
Usted llegó a la Cuarta Brigada tras el escándalo de los "falsos positivos", que golpeó la imagen del Ejército...
"Fue tema sensible y difícil. Por un lado ofrecimos todas las garantías para que la justicia adelantara las investigaciones y por otra parte, ofrecimos apoyo para que tuvieran debido proceso y condiciones dignas de reclusión los militares investigados retenidos, que pueden ser unos 300. También se brindó apoyo para que sus familias no quedaran abandonadas. Ahora en el batallón Ospina se construye un centro de reclusión para militares, según los requisitos del Inpec".
Usted organizó ceremonias para pedir perdón a víctimas de ejecuciones...
"Fue una nueva experiencia para mí, por lo difícil de pedir perdón por acciones que no se cometieron bajo mi comando, pero las realicé de corazón y con humildad pedimos perdón. Es de buenos seres humanos y también como militares pedir perdón cuando nuestra justicia comprobó esas conductas y faltas al servicio. Me siento orgulloso de que bajo mi mando se realizaron operaciones, con más de 70 bajas a grupos ilegales, desmovilizaciones y capturas, sin tener violaciones de derechos humanos, porque los protegemos y aplicamos el Derecho Internacional Humanitario".
¿Qué amenazas enfrenta Antioquia y que deben ser resueltas por el nuevo comandante?
"La prioridad deben ser los frentes 36 y 34 de las Farc que tanto daño hacen en Norte, Nordeste y el Occidente de Antioquia. Estos grupos van a recibir toda la nueva ofensiva de las Fuerzas Militares, al igual que el Eln, que entre el Norte y el Nordeste intenta fortalecerse en esta zona con cultivos de coca y minería ilegal, sus fuentes de financiación. Las bandas criminales, que son narcotraficantes, causan mucho daño en elNorte, Bajo Cauca y Urabá, (cubiertas por otras Brigadas)".