Miento y luego descubro
Ya que andamos de mucho octubre, recordemos que Cristóbal Colón se agachaba y se le caí una mentirita. Gracias a ellas estamos descubiertos.
Su mejor mentira: que conocía el atajo marítimo más corto para llegar a la India. Algo tan exótico como ir a Barbosa saliendo por Minas.
Mintió a la hora de redactar su hoja de vida. Se declaró de rancio abolengo. No había tal. Se proclamó egresado de la Universidad de Pavía donde no lo conocían. ¿Era un ducho marinero? Paja.
Para mantener la calma a bordo, el navegante solía mentirles a sus marineros sobre el número de millas recorridas por día.
Los confesores reales que conocían los desvíos eróticos de los reyes (= cuernos), les notificaron: o escuchan la propuesta del genovés, o contamos todo.
El Coloncito mentiroso les vendió a los Reyes Fernando e Isabel una "mercancía" que no tenía: la India. Y le puso precio: tan pronto zarpó, a los 41 años de los 55 que vivió, era Don, Almirante, Virrey, "Gobernador perpetuo de todas las islas que yo descubriese". Y dueño del 10% de las riquezas encontradas.
Colón no era bobo y nunca les contó -a los Reyes ni a nadie- cómo se proponía llegar. Los dejó colones.
Jamás aceptó que lo suyo fuera una utopía: para el hijo de don Domingo en doña Susana, era pilao comer sushi en Cipango (Japón), ir "a" por especias a la India y tutearse con el Gran Khan, navegando hacia el oeste.
Tramado por los relatos de Marco Polo, estaba seguro de que descubriendo otro rumbo, podría encontrar productos que hoy venden en la tienda de la esquina: pimienta, nueces, nuez moscada, clavos. Y otros más escasos: perlas, piedras preciosas, brocados, marfil.
Como nadie sabe para quién trabaja, América lleva el nombre del florentino Américo Vespucio, quien puso las cosas en su sitio diez años después: Colón no llegó a ningunas Indias sino que descubrió otro continente.
Solo el Almirante leyó correctamente en el viento la clave para ir y volver.
Políglota, leía también el lenguaje de los pájaros, como Walter Weber, presidente de los pajarólogos antioqueños ¿Cómo interpretar la presencia de alcatraces en las carabelas?
Elemental, queridos, diría don Cristóbal: los pájaros usaban el mar como hotel de cinco estrellas. Allí comían, pero dormían en tierra. "Ergo" "la mar océana" estaba cerca.
Gracias viento y pájaros: si no fuera por ustedes, no estaría escribiendo estas líneas.
Otra perla: la noticia del descubrimiento se conoció en Europa seis meses después de que se produjo. Y la tardía chiva se dio mal, pues los navegantes llegaron a otra parte.
Ahora, si Colón hubiera tenido cuenta en Twitter este habría sido su primer trino: No distingo al gran Khan entre tanta gente en pelota. ¿Llegaríamos a una playa nudista? Levanto tercera mujer o no me llamo Cristóbal. Joder.