Millonarios fue el equipo Chico
De la pobre campaña que ha realizado Millonarios en la Copa Mustang I, el partido de este domingo ante Boyacá Chicó, en el marco de la duodécima fecha, fue el de peor presentación. El elenco ‘ajedrezado’ se llevó, meritoriamente, la victoria del estadio El Campín, con un gol marcado por Ormedis Madera.
“¡Que se vayan todos, que se vayan ya!”, fue el coro que repitieron los hinchas azules ante la derrota en casa en un encuentro soso, con pocas oportunidades de gol y sin juego vistoso.
Los azules saltaron al terreno de juego sin ideas. Jamás se vio un claro conductor y las pocas jugadas que gestaron, fueron controladas sin esfuerzo por la defensa visitante.
Por su parte el Chicó hizo su ‘negocio’: Tuvo delante a un rival sin argumentos, que poco lo exigió y le facilitó las condiciones para llevarse un resultado positivo. Desde el inicio del compromiso, el elenco de Alberto Gamero se insinuó en ataque por intermedio de Marcos Pérez, quien por el costado derecho desbordó y buscó el pórtico de José Cuadrado.
Al minuto 16, los ‘ajedrezados’ estuvieron cerca de abrir la cuenta, cuando en un cobro de tiro de esquina, Mario García impactó de cabeza el balón. Millonarios tan sólo respondió, tímidamente, con un remate de Alex Díaz que se fue por encima del travesaño.
La más clara para el local llegó en el minuto 25, en un cobro de tiro libre que ejecutó el argentino Carlos Marinelli, y que terminó en la cabeza Gerardo Bedoya, quien puso el balón frente al arco de Egdison Velásquez, pero al final no pudo ser conectado por Milton Rodríguez.
Los repetidos errores del equipo ‘albiazul’ le permitieron a la escuadra boyacense abrir el marcador. En la salida desde su propio terreno, Millonarios lució impreciso, perdió balones importantes en zona de seguridad que no pudieron ser capitalizados, ni por Pérez, ni por el juvenil Luis Mena, a quien la ansiedad lo acompañó al momento de definir.
En la única jugada colectiva que gestó el cuadro ‘embajador’, Sherman Cárdenas -quien fue sustituido por lesión para la segunda mitad-, con un pase en profundidad, puso a Carmelo Valencia frente al arco ‘ajedrezado’. Velásquez respondió y sobre el borde del área cortó legalmente el juego, desvió el esférico y alejó el peligro.
Cuando el primer tiempo agonizaba, Chicó le atestó al azul un golpe del que no pudo levantarse: Al minuto 44 el desorden defensivo del local le permitió a Ormedis Madera entrar libre. Sin marca, el jugador sacó un soberbio remate con el que venció a Cuadrado, quien no pudo hacer nada ante la pasividad de Rubén Darío Bustos y el ecuatoriano Iván Hurtado.
En medio de los reclamos de los aficionados, partieron los ‘embajadores’ para el camerino, mientras que Chicó, con la tranquilidad de ir arriba en el marcador, hizo lo mismo.
Para el tiempo complementario, Millonarios salió a buscar la paridad, pero el bajo nivel por el que atraviesan varios jugadores de la plantilla azul, no permitió cambiar la historia del compromiso. Al minuto 48, en un intento por asociarse, Bustos ganó la línea del fondo y centró, pero Milton Rodríguez desperdició de cabeza frente a Velásquez.
Dos minutos después, de nuevo, los dirigidos por Quintabani se insinuaron con un tiro libre de Marinelli que Efraín Cortés por poco envía al fondo de la red, después de un cierre oportuno de la zaga ‘ajedrezada’.
Con 10 hombres
La noche negra se vino para Millonarios con la expulsión, al minuto 54, de Marinelli, quien pegó sin balón a Diego Chica, jugador importante para la visita.
Con 10 hombres, Millos se resignó a peder. No alcanzaron las ganas de Bedoya y la garra de Carmelo para conseguir igualar el marcador y salvar un punto en casa.
Ante la impotencia del elenco ‘abiazul’, los boyacenses se dedicaron, sin acelerar, a darle trámite al compromiso y le apostaron a la media distancia como único recurso para acercarse con Miguel Caneo y Yhonny Ramírez, quienes vieron frustradas sus intenciones de marcar por las acertadas intervenciones de Cuadrado.
Los últimos 10 minutos del duelo fueron para Millonarios, quien buscó el gol empujando de atrás, pero con escaso fútbol. Lo intentó el panameño Luis Tejada, quien ingresó por Rodríguez, y Alex Díaz, pero la suerte estaba trazada: Una derrota ante Chicó para el registro en la penosa campaña de los azules durante el torneo. Y los aficionados coreando a voz en cuello: “¡Que se vayan todos, que se vayan ya!” .