Histórico

MISIONES DE EXPERTOS Y POLÍTICAS PÚBLICAS

06 de marzo de 2014

En estos días dos misiones de expertos se encuentran analizando la situación del café y de los sectores rural y agropecuario. Mientras la primera está a punto de entregar los resultados y las recomendaciones de política, la segunda, aunque ya tiene algunos estudios en desarrollo, sólo en estos días inicia formalmente su trabajo.

Esta coincidencia muestra la importancia que todavía tienen para el acontecer nacional las actividades y la vida del campo. No obstante el relativo abandono y la falta de interés en que por décadas han tenido la sociedad colombiana y las políticas públicas hacia al sector rural, los hechos recientes y las perspectivas de desarrollo del país indican que la agricultura, como sector productivo, y los territorios rurales, como ámbito de desarrollo, son estratégicos y determinantes para la vida de la nación.

En el pasado reciente se han tenido otras misiones o grupos de expertos que han estudiado la situación de la actividad cafetera y de los sectores agropecuario y rural.

En ambos casos, independientemente del impacto que dichas misiones han tenido sobre las políticas públicas, asunto que no es fácil de determinar con exactitud, estas sí han servido para actualizar el conocimiento sobre la situación de los respectivos sectores. Igualmente, han aportado nuevas perspectivas de análisis, visiones y marcos de política que han enriquecido y ampliado las discusiones.

Con la Misión de Estudios del Sector Agropecuario, realizada en los años ochenta, que contó con la dirección de Jesús Antonio Bejarano y Albert Berry, se tuvo la oportunidad de hacer una revisión amplia de la situación y del estado del arte en los diferentes asuntos relacionados con el desarrollo de la agricultura y del sector rural.

Las recomendaciones y las propuestas de política de la Misión se dieron en momentos en que el país adoptó la apertura comercial como una nueva estrategia de desarrollo, lo que le restó importancia y pertinencia a las mismas. Sin embargo, los estudios y los análisis realizados han sido fuente de consulta permanente por parte de los gobiernos.

La Misión Rural de los años noventa, que también dio una mirada general y muy analítica del sector, tampoco tuvo mayor trascendencia en la política pública. La visión adoptada por los últimos gobiernos sobre el desarrollo agrícola y rural del país difirió, en muchos asuntos, de la adoptada por la Misión Rural. Al igual que en el caso anterior, el mayor aporte ha consistido en el acervo de conocimiento y de análisis realizados.

Las misiones o los grupos de expertos especializados en la actividad cafetera han tenido mayor suerte e impacto sobre las políticas públicas, lo cual no significa que todas sus recomendaciones hayan sido adoptadas. Más aún, si algunas de ellas hubieran tenido mayor aceptación, muy seguramente las cosas para la industria cafetera serían mejores a las que tienen hoy en día.

Es de esperar que las dos misiones en marcha tengan mejor suerte que sus antecesoras y que ellas ayuden de manera más eficaz al diseño y la implementación de las respectivas políticas públicas.