Música, parques y vida
La música ha sido este fin de semana para la ciudad una feliz excusa para salir de casa y para valorar piezas del repertorio mundial que, al ser interpretadas en un parque, cobran un sentido más democrático, más simple y, si se quiere, más universal.
Qué emoción vivir así el Festival Internacional de Música. Abandonarse al disfrute de estar en el parque Pies Descalzos mientras suenan en vivo los acordes de Carmina Burana, de Carl Orff; o Las Cuatro Estaciones, de Antonio Vivaldi.
Una manera grata de apropiarse de obras que ya son universales. Que conmueven, que adquieren nuevos sentidos, según los intérpretes y el público.
Para Medellín, son y fueron, la posibilidad de vivir la música en las calles, la certeza de que la cultura no está reservada y que un pedacito de esa historia nos pertenece.