Histórico

Nacieron para ser triunfadores

HACEN PARTE DE la gran cantera del deporte antioqueño. En los primeros diez días de los Juegos Departamentales han mostrado casta.

17 de diciembre de 2011

Unos celebran a rabiar y hasta lloran de alegría, brincan, se abrazan con todo el mundo.

Otros, pese a su juventud, parecen no sentir. A duras penas sacan una sonrisa. Eso sí, dicen que gozan a su modo, con algo de frialdad, pero en fin, porque desde ya muestran mesura.

Y no faltan los orgullosos, los que se crecen con los títulos. Sacan pecho. Y hasta miran de reojo.

Pero unos y otros, tienen algo en común, nacieron para ser campeones.

En los Juegos Departamentales los hay silvestres, que debutan subiendo al podio de una como "primerizos" y ponen a sonar su municipio en el evento deportivo más importante en Antioquia.

Tampoco faltan los que se doran y se erigen como las grandes figuras.

Después de diez días de competencias, EL COLOMBIANO eligió, de entre un cúmulo de casi cuatro mil deportistas, diez que han destacado y surgen de la gran cantera de la provincia y el área metropolitana.

De Jénnifer Montoya y Sergio Betancur se habla maravillas. Son los más dorados de los Juegos, con cinco preseas de oro cada uno.

Sergio es bien serio, gana, coloca su arco en el suelo y ya. La gente se da cuenta que es el mejor, porque sus compañeros se le van encima. Contrario sucede con su compañera que festeja a rabiar cada diana que hace. Para ella pegar en el blanco y ser campeona es lo máximo y lo disfruta.

También hay podios que sirven de revancha y como parte de un reto para volver por el camino del triunfo, como es el caso de Gisela Mejía, quien lloró pero de rabia, porque acaba de salir de la Escuela de Pesas en Medellín por bajo rendimiento. En La Ceja no solo ganó los tres oros, sino que hizo marca departamental. Ellos son chicos que nacieron para triunfar.