Naturaleza muerta
Hace unos años estuve a punto de encabezar la plana judicial. En hora pico, manejaba por la 10A cuando una pareja trató de cruzar la calle: desde una corta distancia, adiviné sus intenciones. Ella, dominada por el instinto de supervivencia, echó marcha atrás hacia la acera; pero él se lanzó a las volandas, "a la torera", como lo recordó alguna vez el escritor Héctor Abad.
Frené en seco. El peatón no miró ni se inmutó con el estruendo de las llantas sobre el pavimento. Siguió su camino, mientras a mí me temblaba todo. Observé con atención su melena canosa y la barba sin afeitar. Tenía un aire familiar.
Esa fue la tarde en que casi mato a don Alberto Aguirre.
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A veces, cuando visito un museo, ciertas personas atraen más mi atención que las mismas obras de arte: espectadores que se quedan impávidos (¿conmocionados, distraídos o anestesiados?) ante los cuadros. En el caso de obras monumentales (Los girasoles, de Van Gogh; o el Bodegón de flores, de Brueghel El Viejo) es difícil determinar dónde permanece, inerte, la naturaleza: dentro del cuadro o frente a él (quien lo mira).
El libro Cuadro. Periodismo crítico, de la colección Letras vivas de Medellín, es una recopilación de columnas escritas por Alberto Aguirre, publicadas en EL COLOMBIANO, El Mundoy Cromos , entre 1979 y 1984.
Después de leerlo, identifico una forma de naturaleza muerta...
Si a algunas columnas se les cambiaran uno o dos nombres y se publicaran mañana, parecerían recién salidas del horno. Otras, podrían ser divulgadas sin alterarles una coma? y no delatarían sus años.
He aquí algunas pinceladas que no pierden vigencia:
"No se da, aquí, la sanción moral (aunque en ocasiones se dé la legal): las tropelías, los desafueros, las faltas, las infracciones a la norma, no sólo son toleradas sino, inclusive, ensalzadas. Y se encomia al infractor por su audacia [?]". 23/07/1982.
12/10/2011: ¡Qué elegancia la del exsenador Juan Carlos Martínez!
Permitimos que lleguen a las urnas (¿elegiremos?) candidatos con cuentas pendientes con la justicia o, peor aún, con una hoja de vida "limpia" gracias a la impunidad rampante.
"El colonizado pende de las palabras del colonizador, y el menor repudio de éste, lo altera: no vive en sí, sino en el otro: también su alma es dependiente". 28/07/1982.
12/10/2011: ¡Viva el TLC!
"Para no extraviarnos, como volador sin palo, en medio de la euforia paisa, conviene asentar los pies. (Por lo demás, eso es lo que ha distinguido al antioqueño). Y no fiarnos de eslóganes ni de retóricas hueras y floridas [?]". 13/07/1983.
12/10/2011: "Más ideas, más obras" (Álvaro Vásquez). "Estoy con vos" (Carlos Mario Estrada). "Móntate en el bus del cambio" (Luis Pérez Gutiérrez).
Retomar a Alberto Aguirre es observar el cuadro estático e indolente de la realidad nacional: "Si el país respira, y además respira tranquilamente, es porque se encuentra anestesiado [?]". 14/02/1983.
Este Cuadro es una imagen repetida, cíclica, enmarcada por la insensibilidad del Poder, y observada por una Colombia sensiblera -que no sensible-, incapaz de reaccionar. Sin duda, una naturaleza muerta.
"¿Hasta cuándo?". 17/09/1979.
"No, esto no puede durar". 3/12/1979.
"Queda poco tiempo". 11/02/1983.
Doblo la página 154, la última de Cuadro. Una vez más, don Alberto Aguirre me ha hecho temblar.
Alberto Aguirre. Cuadro. Periodismo crítico. Medellín, Tragaluz editores y Alcaldía de Medellín, 2011, 156 p.