Neco y Murillo marcaron diferencia
Los responsables de la defensa incidieron en el 0-0 que le sacó Nacional al Cali en la final.
Anoche los hombres encargados de destruir fueron más importantes que los responsables de la construcción del fútbol dinámico, profundo y efectivo que se espera en una final.
Las zonas defensivas lucieron más en los dos equipos, pero el más destacado fue el zaguero Óscar Murillo, quien con sus 1,84 metros de estatura fue impasable por arriba y la confianza que se tiene le alcanzó para brindar seguridad atrás y sorprender con algunas cabalgadas para sorprender al rival.
Ante la constante presión del conjunto azucarero para conseguir la ventaja que lo acercara al título de la Liga Postobón-2, Murillo tuvo que emplearse a fondo y establecer sociedades seguras con Francisco Nájera y Alexis Henríquez, quienes también tuvieron muchas exigencias.
En el primer juego de la finalísima fueron más las gotas de sudor, la magia brilló por su ausencia y el delantero John Pajoy aseguró que "la final está abierta", pero gracias a la concentración del portero Luis Enrique Martínez y de sus socios en la zona defensiva, Nacional consiguió un 0-0 valioso que lo pone a soñar con la estrella 12 en el rentado. El domingo debe hacer notar el punto que sumó.