“No debe haber fechas exactas en los diálogos”
El analista Jaime Bernal Cuéllar aseguró que debe cerrarse el primer punto de la agenda en este nuevo ciclo de negociaciones.
A pocos días de cumplirse seis meses del inicio de los diálogos entre el Gobierno y las Farc, y ante la falta del pronunciamiento de las partes, el analista e integrante de la Comisión Facilitadora de Paz, Jaime Bernal Cuéllar, aseguró que por ahora no es prudente un pronunciamiento porque puede prestarse a interpretaciones equívocas en los avances del proceso.
Aseguró también que no debe establecerse un tiempo límite ante temas que merecen tratarse con rigor pero que deben tener flexibilidad.
¿Debe haber un anuncio para evitar suspicacias en el proceso de paz que cumple seis meses?
"Ha habido algunos secretos por prudencia en los pronunciamientos, porque están tratando de hacer algunos acuerdos los cuales pueden empezar con determinadas posiciones y cambiar de acuerdo a la dinámica que le impriman a los diálogos. Puede haber un posible cambio cuando toquen otros temas. Entregar informes concretos es difícil por la naturaleza de las conversaciones, los cuales pueden interpretarse de manera equívoca. Pueden generar expectativas que no corresponden a la realidad, pero quizás, cuando más adelante haya un modelo de acuerdo sobre ciertos puntos que siempre serán flexibles, sí corresponde dar una comunicación sobre lo que está ocurriendo. Hay que tener paciencia y discreción para que se entregue algo más consistente".
¿Deben limitarse a un tiempo los diálogos entre el Gobierno y las Farc?
"No se deben establecer fechas exactas. Conviene, para que la gente tenga tranquilidad sobre lo que está pasando, no poner términos rígidos sino periodos de negociación que puedan enmarcarse en tiempos flexibles. Una fecha exacta no es prudente porque uno no sabe que tanta profundidad y extensión tenga un tema".
¿Qué implica en los diálogos que las Farc digan que no habrá entrega sino dejación de armas?
"Quiero acogerme a la lectura que dio el Presidente de la República, Juan Manuel Santos, de que necesariamente en cualquier acuerdo para la paz debe haber una dejación de armas. En consecuencia, la interpretación de si entregar o dejar, me inclino por lo que dijo Santos de que en un grupo armado lo más indicado para construir la paz es que el poder de las armas, a partir de ese momento en que se firme un acuerdo, sea de uso exclusivo de la Fuerza Pública".
¿Debe cerrarse el primer punto de la agenda sobre tierras en este nuevo ciclo de conversaciones?
"Efectivamente debe procurarse un cierre de ese primer ciclo para tratar de ajustar un poco la agenda a tiempos totalmente razonables".
¿La participación política que piden las Farc es una utopía, es exagerado, o tiene algo de razón o realidad?
"Hay que tener en cuenta que en Colombia hay un conflicto armado y tiene ingredientes políticos, además de otras causas que generaron el conflicto. Yo diría que en esto, cuando un grupo armado con determinadas ideologías piensa en desmovilizarse, necesariamente va a buscar escenarios políticos, porque no se trata de una ley de sometimiento sino de unos acuerdos tratando de un cese de hostilidades y a partir del cese, se irá construyendo la paz y tendrá que mirarse la ubicación de los guerrilleros.
Tendrá que mirarse también cómo se van a hacer las investigaciones, cómo va a operar la justicia sobre lo cual hay una intensa política, se mirará qué actividades van a desarrollar estas personas para concretar su propia ideología lo cual permite sostener que tiene que haber escenarios políticos para su participación pública".