Histórico

No son 30 monedas de oro

12 de enero de 2009

Con el nuevo escape que protagonizó la guerrillera "Miryam", -llevando de nuevo a la libertad al ingeniero químico, Juan Fernando Samudio-, y demostrando, una vez más, el deterioro político-ideológico que sufren las Farc, comenzó el 2009 para Colombia.

Sin embargo, gran cantidad de detractores y opositores del Gobierno, no desaprovecharon la oportunidad para vociferar por la futura recompensa y el posible exilio que la ex guerrillera pueda recibir, pero para sorpresa de todos, "Miryam" afirmó que lo único que le interesa en este momento es, ¿saber dónde están sus hijos? Que en un momento dado de su vida subversiva tuvo que entregar, por ordenes del supuesto "Ejército del pueblo".

Teniendo como referente la historia de "Isaza" y su escape con el ex congresista Lizcano, "Miryam", encaminó sus energías y sus pensamientos en la posibilidad de reintegrarse a una vida social, porque la realidad que la rodeaba, -en la selva-, ya no tiene de dónde sostenerse, ni cómo materializarse en actos o hechos que le demostraran a ella y a todo un país que aún existe una causa político-social a favor de las personas. Ella, simplemente, encontró las ideas de una guerrilla que cada día les cuesta más engañar a sus militantes; dedujo que los líderes de las Farc, se encuentran lejos de cualquier ideal que tuvieron en sus comienzos y que lo único preponderante para ellos es el dinero del narcotráfico, mientras juegan a divulgar pensamientos sociales que ya muy pocos les creen, esperando que el gobierno de la Seguridad democrática se termine para volver a fortalecerse y así, sin duda alguna, eternizarían sus intereses. De todas formas, las dictaduras, las ideologías, sean políticas o religiosas, los grupos subversivos, y los líderes mesiánicos, entre otros, nunca podrán suprimir la capacidad que tiene el hombre, como ser, para autocuestionarse y evaluarse en algún momento de su vida en busca de su propia dignidad.

Aquellos grupos y personas que en el 2002 y posteriormente en el 2006, perdieron, democráticamente, la posibilidad de adjudicarse la presidencia del país, hoy en día son las conocidas voces de "la oposición." Son constantes y sonantes, tienen seguidores y gozan de una fuerte imagen mediática, la cual les permite cuestionar, -casi en forma mezquina-, el pago de dichas recompensas, para los guerrilleros que traigan con ellos algún secuestrado. Argumentos como: "En Colombia, paga más ser guerrillero que soldado o trabajador, ese es dinero fácil, ¿Y qué pasó con los falsos positivos??" Entre otros, son los argumentos que el unísono de "la oposición", echa mano cuando una persona como "Miryam", recapacita de su infértil experiencia, anhela darle un último giro a su vida soñando con una vida normal y tomando todo tipo de riesgos liberó un secuestrado, para sentir, -por primera vez en su vida-, la dignidad humana que sus jefes durante tanto tiempo le negaron, incluso con el derecho a ser madre.

Esa misma dignidad, ese deseo de tener una vida normal, y no abandonar el país hasta no tener noticias de sus hijos, han sido argumento suficiente para que "Miryam", nos demuestre que hay cosas y personas que siguen teniendo un precio de treinta monedas o un plato de lentejas, y que hay otras, como ser mamá, que tienen un valor.