Histórico

NO VENDER ISAGÉN, ENTREGARLA EN CONCESIÓN

09 de agosto de 2014

Los integrantes del Grupo La Tertulia, que venimos reuniéndonos ininterrumpidamente cada semana, desde hace más de cuarenta años, hemos considerado como un desacierto del gobierno, la pretendida venta del 57,6 por ciento del componente accionario que posee, en la tercera generadora de energía el país, Isagén.

Las empresas públicas bien manejadas constituyen un patrimonio estatal de un valor incalculable para la Nación, que producen unos ingresos económicos de inmensa cuantía y unos efectos de desarrollo nacional que las organizaciones privadas cumplen solo cuando hayan alcanzado sus metas de lucro y sus pretensiones pecuniarias.

Dichas empresas públicas, particularmente cuando manejan asuntos de interés social prioritario, nunca deben ser vendidas a los particulares.

Si las necesidades presupuestales del Gobierno lo llevan a considerar estas enajenaciones, que indudablemente, como en el caso de Isagén, provocan un evidente detrimento patrimonial de la empresa vendida, se deben buscar otras alternativas viables y oportunas.

Las hidroeléctricas, por ejemplo, deberían ser entregadas en concesión, por un tiempo limitado de acuerdo con una tasa de retorno que estimule la recuperación del capital y den una rentabilidad razonable. Luego de un análisis ponderado se determinaría si la concesión se prorroga o no teniendo en cuenta las consideraciones económicas del mercado y la situación política y social imperantes.

En resumen, Isagén no debería venderse, sino entregarse en concesión.