Histórico

Nostalgia de rumbear en el Centro

Para algunos ciudadanos, la inseguridad impide disfrutar de los espacios de rumba que allí se encuentran. La Twittercrónica recorrió estos lugares.

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24 de octubre de 2013

Salir de rumba al Centro es para muchos ciudadanos la mejor opción a la hora de departir con amigos y descansar luego de una semana de trabajo. Para otros, por el contrario, es un espacio de inseguridad, ruido y violencia por donde no se recomienda caminar en horas de la noche.

La Twittercrónica quiso conocer cómo se vive la rumba en el Centro, cuáles son los lugares más concurridos y cuáles eran los sitios preferidos de antaño, donde nuestros padres o abuelos disfrutaron de la amistad al son de la música y el baile.

Para comenzar nos ubicamos en el pasaje peatonal Junín. Allí encontramos dos de las discotecas que más recuerdan anteriores generaciones: Patio Bonito y El Juninazo.

Fernando Fuentes, director ejecutivo de Corpomedellín, explica que estas dos discotecas, junto con Lotus y Aristos, eran las preferidas por oficinistas y ciudadanos que desde la tarde del jueves asistían con amigos. Iban también a lugares como El Vino Rojo y La Terraza, que ya no existen.

El recorrido continuó sobre La Playa. Allí, sitios como Diógenes y La Cantaleta son puntos para disfrutar de la salsa y lo tropical.

Al final del recorrido llegamos al sector que rodea el Parque del Periodista. En ese sector, lugares como El Guanábano, Wall Street y El Acontista, que tienen una trayectoria importante en el centro, aún se encuentran entre los preferidos por el público adulto y joven de la ciudad.

Andrea Corrales, diseñadora, dice que a pesar de la inseguridad latente del Centro, para ella esta zona le genera tranquilidad. "Yo sé que suena extraño, pero estar en El Guanábano me da una sensación de seguridad. En el parque cada cual está en lo suyo y si uno quiere pasar un rato tranquilo con amigos, no hay problema. Me gusta el Centro, pero hay que ser cuidadosos", concluye.

Si bien la inseguridad y la proliferación de rumbiaderos en barrios como Castilla, Manrique, San Javier, Aranjuez han disminuido la afluencia de ciudadanos al Centro, aún hay quienes el apuestan a dos cosas: mantener sus locales y seguir visitando el centro porque "allá la cerveza sabe distinto, mejor".

Moradores piden que la Alcaldía ejerza mejor presencia en la zona y se les brinden beneficios tanto a ciudadanos como a comerciantes, pues el Centro es para disfrutar y no para temer.