NOSTALGIA DEL IMPERIO BRITÁNICO
Puede resultar chocante que, en la primera década del siglo XXI, un nostálgico de la “creatividad ubicua” del imperio británico y la superioridad de Occidente sea el historiador más leído del Reino Unido y Estados Unidos, estrella de tertulias y series en la BBC y Channel 4, y hasta candidato a diseñar un nuevo currículo tradicionalista para la enseñanza de la historia, encargo del Gobierno conservador de David Cameron.
Pero, en tiempos de crisis existencial, con un futuro nada alentador en Europa y EE. UU., solo el pasado es susceptible de modificarse.
Y Niall Ferguson, historiador escocés de la Universidad de Harvard, cuya nueva defensa del colonialismo decimonónico, Civilización, Occidente y el resto (Debate), acaba de editarse en España, es el hombre indicado para la faena.
Civilización, al igual que El imperio británico (Mondadori), otro best seller mundial de Ferguson, publicado en 2003, es la última aportación neoconservadora a la purga de todo complejo de culpa por las masacres, genocidios, desplazamientos masivos y esclavitud de pueblos, destrucción de industrias autóctonas, saqueos de patrimonio cultural milenario, aniquilamiento de culturas antiguas, hambrunas y otras catástrofes humanas perpetradas durante la era colonialista.
“Hay quienes insisten en que el dominio de la civilización occidental no tiene nada de bueno”, escribe Ferguson en Civilización. “Eso es absurdo (...) debemos resistir la tentación de hacer románticos a los perdedores”.
Así mismo, en El imperio británico, Ferguson reflexiona: “El imperio jamás era altruista (..), pero ninguna organización ha hecho más para fomentar el libre comercio (?) o establecer las normas occidentales de orden, ley y gobernación en el resto del mundo”.
Antes de publicar Auge y caída del imperio americano (2004), Ferguson se apuntó al neoconservadurismo de la era Bush: “Debería confesarlo todo; soy socio con plenos derechos del club neoimperialista”, afirmó en el New York Times en abril de 2003 tras la invasión de Afganistán e Iraq.
Quizás el éxito de Ferguson “sea el último coletazo del supremacismo occidental conforme el poder se desplaza hacia el este”, explicó el escritor Pankaj Mishra, cuyo nuevo libro, From the ruins of empire, (Penguin, 2012), describe una historia radicalmente distinta a la de Ferguson en la que el colonialismo occidental somete violentamente al resto del mundo gracias a una “capacidad muy superior para matar” y una ética maquiavélica, quizás mejor ilustrada en el capítulo sobre la narcotización forzada de uno de cada diez chinos bajo la consigna británica de defender el comercio libre (en ese caso del opio).
Pero el éxito actual de historiadores como Ferguson “tiene una explicación mucho más prosaica también”, dijo Mishra en una entrevista realizada después de la presentación de su libro la semana pasada, en la London School of Economics: “No hay una contranarrativa”.
El libro de Mishra -conocido en España por su novela Los románticos- explica la rebelión contra el supremacismo occidental en una serie de biografías de intelectuales asiáticos anticolonialistas, desde el chino Liang Qichao al afgano Jamal al Din al Afghani y el escritor indio Rabindranath Tagore, cuyo libro clásico Nacionalismo se ha editado este año en Penguin (y ahora en España en Taurus).
Mishra publicó una crítica demoledora de Ferguson en la London Review of Books en diciembre de 2011 en la cual compara al historiador estrella con Tom Buchanan, el personaje de El gran Gatsby de Scott Fitzgerald que insiste en que la “raza blanca (...) hemos creado todas las cosas que conforman la civilización, la ciencia el arte y todo aquello”.
Ferguson, indignado de ser tachado de racista (su segunda mujer, Aayan Hirsi, es negra, nacida en Somalia, aunque ahora es diputada holandesa del partido conservador VVD), amenazó con demandar a Mishra por calumnia.
Otros neoimperialistas confesos pasaron prematuramente a la historia en 2008 en la estela de George W. Bush. Pero Ferguson ha ido ganando terreno en los últimos años.
Tanto El imperio británico como Civilización han coincidido con series de televisión de amplia audiencia, y ahora Ferguson presenta una serie de la BBC sobre otro megatema: la nueva hegemonía china.