NUESTRO PROCURADOR
En un colegio de secundaria un alumno le pregunta a la profesora:
- Señorita, ¿Qué es sicología?
La profesora, para tratar de explicar el significado de esta materia, les dice a sus estudiantes:
- Si alguno de ustedes cree que es estúpido, póngase de pie.
Todos permanecen sentados, pero al cabo de un rato, Rigoberto se pone de pie tímidamente.
- Rigo, ¿tú crees que eres estúpido?
- No señorita, pero es que me dio pena verla a usted solita ahí parada.
Cuando creí que ya se habían acabado los opositores a la reelección de Alejandro Ordóñez Maldonado para otro período en la Procuraduría General de la Nación, aparece un desorientado por internet solicitando firmas para oponerse a dicha elección que ya está prácticamente acordada y definida en el Senado de la República.
Ordóñez es el hombre indicado para seguir en ese cargo, por los resultados que obtuvo en el actual período y su gran desempeño, verticalidad e independencia, para la toma de decisiones.
Los inconvenientes que le ven los enemigos del doctor Ordóñez para Procurador es que sea católico practicante y confesional, que no acepta el aborto, ni el "matrimonio" entre homosexuales.
En primer lugar, el ser católico no es defecto.
Lo somos el 95 por ciento de colombianos. Pocos somos los que damos testimonio y practicamos como el doctor Alejandro Ordóñez, de nuestra religión. En estos días le escuchamos al arzobispo de Medellín, monseñor Ricardo Tobón, que no estamos en contra del aborto y la eutanasia por ser católicos, sino porque defendemos la vida, como también la defienden otras religiones.
Los que se definen como LGTBI descalifican al Procurador, porque se opone al "matrimonio" entre homosexuales.
Pero la oposición del Procurador es a que se defina esta unión como "matrimonio", porque no lo es.
Pero la legalización de una unión entre parejas del mismo sexo, con fines contractuales como dependencia económica, hereditaria y derechos de supervivencia etc. es algo que ya está acordado. Lo que no vemos conveniente ni el Procurador ni nosotros sus seguidores, es que se apruebe la adopción entre parejas gay, porque si la naturaleza no les da los hijos, la ley tampoco debería dárselos.
Colombia necesita que sus vigilantes, llámense fiscales, contralores, procuradores o Ministerio Público, sean de carácter. Que cumplan sus funciones con independencia y firmeza, como lo ha hecho el doctor Ordóñez Maldonado, o como lo viene haciendo nuestra Contralora Sandra Morelli.
En momentos tan decisivos para Colombia, en los que un fallo de una Corte Internacional nos tiene al borde de un conflicto continental, apremia la elección de funcionarios justos, probos y ecuánimes.
ÑAPA: La equivocada posición de la Corte Internacional de Justicia nos concedió lo que ya teníamos, el dominio sobre el archipiélago de San Andrés sus islas y cayos, pero al tratar de cambiar nuestros límites marinos desconoció tratados internacionales vigentes desde hace más de 80 años.
Que Dios ilumine al Presidente y al Congreso para no seguir metiendo las de caminar internacionalmente.
¿Rechazar o acatar el fallo?.