Histórico

Nueva reforma a la Fiscalía

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26 de octubre de 2012

“Las paginas oficiales de la Fscalía registran la propuesta que se llevara al Congreso para aprobar facultades al Gobierno, necesarias para que este expida decretos con fuerza de ley para reformar la estructura de la Fiscalia General de la Nación. En esencia, se apunta a la reestructuracion de algunas dependencias, la creacion de un centro de atencion de víctimas y de un observatorio del delito, el concurso de méritos para acceder, la capacitación a través de un establecimiento público, que ofrezca programas curriculares no ofrecidos en el mercado, entre otras materias.

Con esta, ya son cerca de ocho las reformas que se han realizado en los últimos veinte años y que lamentablemente no han producido los frutos esperados, y sí, por el contrario, han generado un enorme lastre burocrático administrativo que atenta contra su función principal relacionada con la investigacion de los delitos y la acusacion de sus responsables. Adelgazar la burocracia administrativa para destinar ese recurso humano a la actividad de investigacion y acusacion es urgente propósito que debe emprenderse.

Una reforma de la estructura de la Fiscalía, debe considerar también otros aspectos esenciales. Si la eficiencia del sistema penal oral acusatorio descansa en la efectividad del aparato de búsqueda de pruebas en manos de los investigadores judiciales, que trabajan bajo la coordinación del fiscal asignado al caso, el eje central de cualquier restructuracion no puede ser otro que la unificación de la función de policía judicial en cabeza directa del fiscal General, de manera que todos los investigadores pertenezcan orgánicamente a la Fiscalía y no queden bajo la dependencia del director de la Policía o de cualquier otro órgano. La independencia dela investigacion judicial de la función de policía civil es una necesidad urgente.

La division tripartita en las ciudades, de un director seccional de fiscalías, otro del CTI y uno más administrativo y financiero, resultó importante en los inicios del ente acusador, pero hoy se muestra inncesaria, por lo que todas las funciones deben radicar en un director de fiscalías como gerente del proceso, modificación que reduciría el número de

funcionarios de la alta direccion y permitiría canalizar recursos a otros mejores propósitos.

Por otra parte, el despacho del fiscal General concentra toda la estructura administrativa de la Fiscalía, en él quedaron asignadas todas las oficinas de gestión, sin ningún tipo de desconcentración, por ejemplo en el vicefiscal o el Director Nacional de Fiscalías, que le facilitaría el trabajo y le permitiría dedicar más tiempo al diseño de la política anticriminal del Estado, tarea esta muy relevante e inaplazable en el actual sistema.

Es necesario insistir en el fortalecimiento del aparato de investigación criminal del Estado y de ello, la reforma parece ocuparse con detalle. Pero si bien, se pueden modernizar las estructuras administrativas, poco se lograra sin la urgentísima nivelación salarial del recurso humano de funcionarios de investigación, de peritos y técnicos. Son las personas que menos ganan, no obstante, la importante labor que desempeñan. Igualmente, se requiere el mejoramiento y la democratización de los procesos de capacitación, la modernización de los laboratorios, algunos de los cuales acusan un atraso de veinte años, la internacionalización de la formación de los peritos  y el redireccionamiento de la Escuela de Investigacion Criminal y Criminalística de la Fiscalia, que hace veinte años era modelo para América Latina.

La entidad gasta diariamente 4.300 millones de pesos, lo que significa un presupesto anual de casi 1,5 billones, que se invierte en su mayoría en gastos de funcionamiento para soportar la nómina de algo más de 40.000 funcionarios y muy poco en infraestructura e inversión, ello sin considerar que el DAS trasladó a la Fiscalia los recursos de los que disponía para pagar a sus investigadores y la policía judicial de la Policia Nacional, paga los propios y el Instituto de Medicina Legal tiene autonomía presupuestal. Justamente, gerenciar apropiadamente esos recursos para lograr mas inversión en infraestructura, es misión inaplazable, así como lo es tambien que la entidad vuelva a hacer parte del Consejo Nacional de Política Fiscal, cuerpo en el que se discute el presupuesto general de la Nación.

Ahora que se inicia la discusión de estas nuevas facultades al Gobierno, esperamos que el Congreso se ocupe de manera seria sobre estos asuntos y logremos por fin una estructura que le permita a la Fiscalía, alcanzar mejores resultados en términos de satisfacción de la ciudadanía frente a la demanda de Justicia, en la persecución del delito y de sus responsables.