Histórico

Nuevo líder de Gran Bretaña

EL CONSERVADOR DAVID Cameron es el nuevo primer ministro del Reino Unido. Los laboristas dejaron el poder luego de 13 años.

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11 de mayo de 2010

Las negociaciones políticas en el Reino Unido han dado fruto y ahora la isla más poderosa del mundo tiene un nuevo primer ministro. La era del laborismo que duró 13 años terminó ayer con la salida de Gordon Brown y se inicia una nueva etapa política con el conservador David Cameron como jefe de gobierno.

Los conservadores, también denominados "tories", llegaron a un acuerdo con el partido liberaldemócrata de Nick Clegg y así se hicieron a la mayoría parlamentaria necesaria para formar gobierno.

Por su parte, Gordon Brown reconoció que con los escaños logrados por su partido laborista era imposible mantenerse en el poder.

En cuestión de horas, Brown abandonó la residencia número 10 de la Downing Street, la Reina Isabel II recibió en el Palacio de Buckingham a David Cameron y lo reconoció como el nuevo faro política de la nación.

Parado frente a la que ahora es su residencia oficial, Cameron dio su discurso inaugural como primer ministro y reconoció que los laboristas hicieron un gran trabajo por más de una década pero que es hora ya de que los conservadores tomen el mando del país.

"Mi intención es formar una sólida coalición entre conservadores y liberaldemócratas. Creo que es la manera correcta de dar a este país el Gobierno sólido, estable, bueno y decente que creo que necesitamos con urgencia", afirmó Cameron, que con 43 años, es el gobernante más joven de la isla desde finales del siglo XIX.

En el otro lado de la historia se ubicó el ahora ex ministro Brown, que incluso con la voz quebrada se despidió del poder asegurando que su servicio a la nación "fue un privilegio" y que su intención fue siempre volver al Reino Unido "un país más tolerante, más ecológico, más democrático, más próspero y más justo".

Negociaciones cerradas
La carrera de acuerdos políticos que se cerró ayer fue una lucha acelerada que inició el pasado jueves cuando el electorado británico decidió su parlamento y no le dio a ninguno de los grandes partidos la mayoría absoluta para formar de manera inmediata un gobierno.

De un total de 650 escaños, cualquier partido en Gran Bretaña necesita 326 para establecerse en el poder. Sin embargo, nadie lo logró.

El Partido Conservador de David Cameron logró 306 escaños, el Partido Laborista de Gordon Brown 258 y los liberaldemócratas de Nick Clegg tan solo 57.

Sin embargo, al no lograr una mayoría absoluta, tanto conservadores como laboristas coquetearon políticamente con Nick Clegg para hacer una alianza. Ayer, finalmente Cameron logró el visto bueno de los liberaldemócratas, Brown reconoció el fracaso y lo que siguió fue protocolo.

Un camino que va a ser tortuoso
El Reino Unido entero esperaba con incertidumbre que se conformara un nuevo gobierno y ahora, que está establecido, lo que se viene en el camino parece estar cuesta arriba.

Lo primero que tiene que enfrentar David Cameron es la recuperación económica y recortar el gasto público cuyo derroche, en gran medida, fue lo que tumbó a Brown.

Sumado a esa lucha frontal contra el déficit económico, estará en la agenda política el intento de transformación del sistema electoral.

La forma poco representativa que fracasó el jueves pasado llevó a un descontento en la población, que pide un cambio. Nick Clegg era abanderado de esta reforma y al pactar con los conservadores, estos sin duda tienen el compromiso de buscar alternativas al sistema electoral.

Aunque los conservadores son partidarios de mantener el sistema actual, que tanto los ha favorecido, está será su mayor concesión a los liberaldemócratas pues gracias a ella lograron su apoyo. Es probable que en los meses venideros se convoque un referéndum en el que los británicos fijen su posición a esa reforma.

Por ahora, lo único que está absolutamente claro es que otra etapa política ha iniciado en Gran Bretaña. La década del laborismo, con Tony Blair y Gordon Brown, ha finalizado tras 13 años, y un joven que apenas supera los cuarenta años tiene ahora las riendas de la nación.