Nuevo Pastor de Bogotá
La designación de monseñor Rubén Salazar Gómez, de 68 años, como nuevo arzobispo de Bogotá, fue recibida con beneplácito en el país, por su trayectoria como pastor de la Iglesia Católica con dos claros matices: sus gestiones en favor de la paz y de los más pobres.
Antes de su nombramiento se desempeñaba como arzobispo de Barranquilla y Presidente de la Conferencia Episcopal. Desde este último cargo ha hecho pronunciamientos en pro de la reconciliación nacional, convencido de que el conflicto colombiano terminará en una mesa de diálogo.
Con 42 años de ejercicio sacerdotal, es un prelado carismático y estudioso, consciente del inmenso aporte que puede hacer la Iglesia para la consecución de la paz y el bienestar de los más necesitados, pese a las deplorables fallas de algunos pocos miembros del clero.