Histórico

Obama aclaró los argumentos que enfriaron a E.U. y Rusia

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09 de agosto de 2013

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, antes de partir a sus vacaciones de una semana a la exclusiva isla de Martha's Vineyard, en Massachusetts (noreste de E.U.), explicó que no permitirá abusos del Gobierno de su país a través de los programas de vigilancia ejecutados por la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en  inglés).

Se comprometió con los ciudadanos a llevar a cabo un debate permanente en torno al proceso de recolección de información para generar confianza en la gente. "Nosotros no expiamos a las personas del común, trabajamos contra las estructuras del terrorismo", dijo en rueda de prensa celebrada en la Casa Blanca.

Reiteró que lo más importante de la vigilancia de la NSA es la transparencia. "Trabajaremos con congresistas y civiles para asegurar la transparencia y buen uso de esta herramienta que tiene E.U. contra el terrorismo". Agregó el presidente norteamericano que hasta un juez federal podrá verificar si cada uno de los actos de la NSA están o no acordes con la Constitución norteamericana.

En aras de la tranquilidad de la gente, dispondrán hasta de una página web donde aclararán los pasos que da la agencia de inteligencia estadounidense.

En cuando a las relaciones con Rusia, el presidente Obama aclaró que la relación binacional siempre ha sido tensa, aunque ha habido progresos en los últimos cuatro años durante su primer mandato y el mandato de Dmitri Medvédev, la situación ha parecido enfriarse porque no ha habido avances en temas como los derechos humanos y la política exterior, entre otros temas.

"Nuestros progresos han sido evidentes en el Programa Start, en el envío de tropas a Afganistán, en las sanciones a Irán pero con Vladimir Putin ha sido distinto y no ha habido avances de nada. Le he dicho a Putin que debe pensar hacia adelante, que no se quede en el pasado con las grandes diferencias que han tenido por décadas ambos países".

Obama dijo que la decisión de no asistir a la cumbre presidencial de septiembre en Moscú se tomó porque "evaluamos cuáles son nuestros pasos pero los pocos avances desmotivaron la cita. Aclaró que "siempre tendremos diferencias y estaré en San Petesburgo el mes próximo pero no me reuniré con Putin".

Asimismo, criticó el trato del Gobierno ruso a los homosexuales y en cuanto a Snowden, dijo que este no fue la causa del enfriamiento de las relaciones, porque fue una sumatoria de diferencias que generó pocos avances entre ambos países.