Obama necesitará tiempo y suerte
Barack Obama no perderá tiempo y empezará a enfrentar los mayores retos que vienen afectando a los Estados Unidos desde la década de los años 30. La economía está en crisis, el país está envuelto en dos guerras y hay lugares problemáticos alrededor del mundo. Todo espera la acción de Washington.
Obama sabe que su presidencia será principalmente juzgada por su habilidad para sacar a Estados Unidos del agujero económico en el que actualmente se encuentra. La situación es terrible, con los niveles de desempleo creciendo. La recesión está golpeando fuertemente al país y es poco probable que mejore en el 2009.
En medio de semejante angustia, Obama está resuelto en hacer aprobar su paquete de estímulo para poner en marcha la economía. Él y su equipo ya han hecho algunos avances con líderes del Congreso para definir los detalles del plan de recuperación que está siendo estimado en 825 billones de dólares para los próximos dos años.
La gravedad de la crisis ha ayudado a producir un consenso político amplio detrás de la propuesta. Obama tiene luz verde para cortar los impuestos y usar los fondos del gobierno para crear empleos y reconstruir la infraestructura.
Su promesa de una "revolución verde" será alcanzada a través de este gasto masivo.
Aunque Obama piensa ser un "presidente doméstico", no le quedará mas remedio que gastarle tiempo a la política exterior. Obama se ha comprometido con sacar a las tropas estadounidenses de Irak en un periodo de 16 meses; piensa reenviar a algunas y añadirle otras a Afganistán, que está deteriorado y que para Obama, es una mayor amenaza para Estados Unidos.
Expertos temen que esa situación se complique. Su administración también tendrá que manejar un agitado Pakistán, sede de algunos campamentos de Al Qaeda.
La administración de Obama también buscará distender las tensiones entre Pakistán e India e intermediar en un acuerdo de paz en Oriente Medio.
Obama hará todo lo que pueda para asegurar que el cese el fuego en Gaza perdure. Ha dicho que el desarrollo de armas nucleares de Irán es inaceptable, pero Estados Unidos tendrá que confrontar esa realidad. Las relaciones de E.U. con Rusia y China plantearán tremendos retos. La situación de inseguridad que cada vez empeora en México podría ponerse entre los principales temas de la agenda de Estados Unidos.
Sabiamente, Obama está tratando de mantener las expectativas bajo control. Las buenas noticias son que los estadounidenses parecen estar dispuestos a ser pacientes. Después de todo, aún con el mejor liderazgo, Obama necesitará tiempo y mucha suerte.