Histórico

Obama se puso la camiseta de Brasil

09 de julio de 2009

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, regaló este jueves a su colega estadounidense, Barack Obama, una camiseta de la selección de fútbol "canarinha" al comenzar una reunión bilateral al margen de la cumbre del G8 en L'Aquila.

Obama sonrió al recibir la camiseta, con los autógrafos de los jugadores brasileños y el número 5 a la espalda.

"Mirad esto, precioso. Maravilloso. Me encanta", dijo Obama mientras mostraba la camiseta a los fotógrafos al comenzar la reunión.

Ninguno de los dos presidentes hizo más declaraciones a la prensa al comenzar la reunión bilateral, acordada la pasada noche.

Originalmente, el presidente estadounidense había planeado reunirse con el líder chino, Hu Jintao, pero éste regresó el miércoles a primera hora a su país ante las manifestaciones de la minoría uigur en la provincia de Xinjiang, reprimidas con violencia y en las que han muerto ya más de 156 personas, según las autoridades en Pekín.

Obama y Lula, que ya se vieron en Washington el pasado marzo, cuando el presidente brasileño fue el primer líder latinoamericano en visitar la Casa Blanca desde la investidura del nuevo presidente estadounidense, se saludaron con un efusivo apretón de ambas manos.

El mandatario brasileño también había regalado camisetas de la selección de su país a los líderes del G5 (México, Brasil, China, India y Sudáfrica) reunidos el miércoles en el primer día de sesiones de la cumbre del G8.

Tras su reunión con Lula, Obama tiene previsto participar en una reunión del G8 -Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Japón y Rusia- con el G5.

A continuación habrá un almuerzo de los representantes del G8, el G5, Egipto y organizaciones internacionales.

El presidente estadounidense participará por la tarde en una nueva sesión del G8 sobre el comercio antes de copresidir un debate del Foro de las Mayores Economías (MEF) acerca del cambio climático.

La jornada del presidente estadounidense concluirá con una cena ofrecida por el presidente italiano, Giorgio Napolitano.