Histórico

Olvidar, para qué olvidar

27 de febrero de 2009

Imagínese borrar de su memoria lo más terrible que le haya sucedido. ¿Lo haría?

De los recuerdos que conducen al estrés postraumático todos quisieran escapar, ¿pero olvidar? Lo que maneja la mente, un funcionamiento natural no comprendido del todo, es indecible.

Por tercera vez, revistas científicas traen estudios que muestran que una droga para la presión, propranolol, un receptor beta antagonista adrenérgico, sería útil para disminuir el terror que producen tales recuerdos, un paso cercano a borrarlos.

Esta vez, Merel Kindt y colegas holandeses en Nature Neuroscience. Antes fueron investigadores de Cornell y de Harvard-McGill.

Aterrador y traumático, presenciar la muerte violenta de una o más personas, más si son cercanas. Desconcertante y con altas dosis de trauma, recordar un ser querido que partió, que significó tanto y de quien se dependía emocionalmente. Un horror, revivir los instantes en que se estuvo a punto de morir en una tragedia.

¿Le gustaría borrar esos recuerdos? ¿Qué implicaciones tendría? La noticia coloca una vez más un avance científico en el filo de la navaja de la ética. Evolutivamente, es útil no olvidar los eventos más importantes de la vida. No queda duda. Los estudios, sin embargo, recuerdan la utilidad que tendría aliviar la pena de seres sumidos en severos desórdenes psicológicos. Pero hay más.

Como de todo se ve en este mundo convulsionado, en el que los más disímiles pensamientos tratan de dominar para moverse a su antojo, ¿qué tal si un régimen de terror eliminara recuerdos horrendos en víctimas y familiares?

O, por qué no, un asesino que recibe el tratamiento y, dada su nueva condición no puede colaborar en el esclarecimiento de los hechos, al punto de que la acusación queda sin piso ante el jurado. Simples elucubraciones.

Para Daniel Sokol, disertador de ética médica en St. George's, Universidad de Londres, remover los recuerdos es cambiar parte de la identidad de la persona, pues estamos muy ligados a ellos y habría que considerar los efectos sobre el individuo, la sociedad y "nuestro sentido de humanidad".

John Harris, profesor de Bioética en Manchester, cree que depende de cada quién si quiere asumir el riesgo de los posibles efectos.

En el último estudio, el propranolol reduce la respuesta psicológica subsiguiente al recuerdo traumático. Al interrumpirse la reconsolidación del recuerdo asustador, se puede prevenir el regreso del miedo. No es un borrado completo, pero no está lejano.

Escalofriante o revitalizante. ¿Con cuál se queda?