Otro homínido que dice ¡presente!
EN UNA CUEVA en Siberia se encontró una falange que habla de que un tercer homínido pobló la región y coexistió con los Neandertales y los modernos humanos.
Ni uno ni dos. Son tres. O habrían sido. Y este simple juego de palabras podría desbaratar el rompecabezas de la evolución de los humanos.
Lo curioso es que el señalamiento viene de un... dedo. Ni más ni menos. Una falange fosilizada sugiere que en lo que hoy es el sur de Siberia, en los montes Altai, donde seguramente confluyeron humanos modernos y Neandertales, hubo un tercer actor.
La falange tendría de 30.000 a 48.000 años y fue recuperada en 2008 en la caverna Denisova, cerca al río Anui y a 6 kilómetros del pueblo Chernyi Anui. Ese sitio tiene una rica historia antropológica de al menos 125.000 años, aunque son pocos los restos humanos u homínidos recuperados.
Mediante una compleja técnica fue posible recuperar ADN, que tras el análisis reveló diferencias con el ADN mitocondrial de humanos modernos y Neandertales.
¿Cómo es posible? Aunque los resultados del estudio de Johannes Krause, Svante Päävo y colegas no responde por todas las posibilidades, queda abierta la de que hubiese otro homínido que habría salido de África en una de tantas migraciones. Un homínido diferente al Homo erectus , que fue el primero en emigrar hace cerca de 1,9 millones de años, a los ancestros del Neandertal y al hombre moderno, que sólo emigró hace unos 60.000 años.
El estudio fue publicado el viernes por la revista Nature.
Aunque el H. erectus sobrevivió en Indonesia hasta hace unos 100.000 años, no se cree que los restos correspondan a uno de sus miembros.
El hallazgo de un posible nuevo homínido, aunque resulta sorprendente, recibe el camino abierto dejado por el hombre de Flores, un homínido enano que vivió aislado en la isla de Flores en Indonesia hasta hace cerca de 17.000 años y que fue reportado en 2003 como una nueva especie, lo que aún genera, como en todos estos casos, posiciones distintas.
En el artículo científico en Nature , los autores expresan que "en un tiempo similar (entre 30.000 y 50.000 años) individuos que portaban el ADNmt Neandertal estaban presentes a menos de 100 kilómetros de la caverna Denisova en las montañas Altai, mientras que la presencia de una industria del Paleolítico Superior en sitios como Kara-Bom y Denisova, ha sido tomada como evidencia de la aparición de humanos anatómicamente modernos en Altai antes de 40.000 años".
Aunque podrían existir errores en esos datos, esa concurrencia temporal sugiere que "reemplazos completos y sucesivos de distintas formas homínidas, similar a lo que ocurrió en Europa occidental, podrían no haber sucedido al sur de Siberia".
La existencia del Homo floresiensis y el nuevo linaje hallado en Denisova indicaría que en el Pleistoceno tardío coexistieron por largos periodos de tiempo múltiples linajes en Eurasia.
Una historia con muchos capítulos por venir.