Histórico

OTROS POSIBLES DAMNIFICADOS DE LA LUCHA PARTIDISTA

20 de octubre de 2013

"Cuando dos elefantes se pelean, es la hierba la que sufre". Proverbio africano.

El reciente "round" en la apenas incipiente pelea entre los demócratas y republicanos, está dejando unos damnificados más evidentes que otros. La lista de los más afectados negativamente parece estar encabezada por el Tea Party, que aunque no va a desaparecer tan pronto del tinglado político estadounidense, como quisieran tal vez más algunos sectores republicanos que los mismos demócratas, gracias a la mecánica electoral micro-regionalizada de EE. UU. que les permite a las minorías sobrevivir en sus feudos localizados, homogéneos y casi aislados, cual castillo medieval, de las realidades nacionales.

Esta lucha por ahora casi insoluble entre los que desean aumentar los impuestos para incrementar el gasto y los que tienen como fórmula todo lo contrario, probablemente le seguirá dando al mundo entero más sustos como el de la semana anterior, hasta que acepten ambos lados una reducción del gasto y un aumento de impuestos.

Pero lo que también puede ser interesante saber es: ¿quiénes son otros potenciales o ya en proceso damnificados de esta lucha? Uno de estos, porque la lista será muy larga, corresponde a algunos sectores de las fuerzas militares estadounidenses.

Las fuerzas militares en un país como EE. UU. que tiene algunos rasgos, aunque tal vez no deseados por ellos mismos, de imperio, normalmente tienen argumentos para solicitar grandes presupuestos, justificados completamente o no, en la supuesta o real necesidad de cubrir todos los riesgos posibles, incluso hasta aquellos que para los ciudadanos del común pueden parecer como fruto de una patología casi Staliniana de paranoia.

Pero la situación actual de la política de EE. UU., tal vez como pocas veces en su historia, está haciendo imposible a sus fuerzas militares sostener el discurso de no ser afectadas por los recortes presupuestales. El monto del recorte, que ya comenzó, no se sabe con precisión, pero será de varias decenas de billones de dólares y muy probablemente será el Ejército uno de los más afectados, exceptuando a las "intocables" fuerzas especiales, pues los estadounidenses no quieren ver a sus soldados cayendo en tierras ajenas, menos ahora que no quieren ser el 911 planetario, y esperan reemplazarlos con drones y tecnología.

Pero si la consigna es "raspar la olla", como decimos en Colombia, vale la pena pensar si, aunque probablemente no sea lo más significativo, ¿el gobierno de EE. UU. se vea presionado por sus ciudadanos a reducir su ayuda internacional, que supera los 30 billones de dólares? ¿Será que recortar estas ayudas puede dar votos, aunque el costo de este ahorro se le cargue al "poder blando" de EE. UU. que quizá es una herramienta para no tener que hacer uso del "poder duro" militar que ahora tendrán que recortar?

El presidente Obama, que puede arriesgar políticamente, pues ya no puede ser reelegido nuevamente, ¿va a aprovechar el "upper cut " o gancho al hígado que les ha propinado a los republicanos para promover la ley de inmigración? O al contrario, ¿serán los costos de esta ley el único espacio que les queda a los republicanos para negociar recortes, si no encuentran apoyo público para oponerse al Obamacare? Los próximos rounds de esta larga pelea, lo dirán.