Pacientes sanos: no aptos para infartos
Las personas con signos de alarma de enfermedad cardíaca, como presión arterial y colesterol altos, son más propensas a sobrevivir a un primer ataque al corazón que quienes tienen una mejor salud antes del infarto, reveló un estudio estadounidense.
El informe, publicado en el Journal de la Asociación Médica Americana, halló que cuantos más factores de riesgo cardíaco tenía el paciente, menores eran las posibilidades de muerte.
"Hubo una relación inversa entre la cantidad de factores de riesgo de enfermedad coronaria y las posibilidades ajustadas de mortalidad hospitalaria", escribió el director del estudio, John Canto.
Los investigadores señalaron que una posible explicación para el resultado es que las personas que ya conocían su problema cardíaco estuvieran medicadas, con estatinas o betabloqueadores, que ayudaron a protegerlos luego del infarto.
Los datos para el análisis se tomaron de un registro estadounidense de casi 500.000 infartos entre 1994 y el 2006. El estudio halló que los pacientes no fumadores, sin diabetes ni antecedentes familiares de enfermedad cardíaca, ni colesterol o presión elevados, eran un 50 por ciento más propensos a morir en el hospital que las personas con esos signos.