Panorama si gana o pierde el presidente Chávez el referendo
El presidente Hugo Chávez intentará este domingo, por segunda vez en poco más de un año, suprimir en un referendo el límite a su reelección con la pretensión de postularse en el 2012 y consolidar su proyecto socialista en Venezuela.
El popular mandatario, que cumplió este mes 10 años en el poder, impulsa una enmienda constitucional para permitir la postulación sin límites a todos los cargos de elección popular, lo que opositores califican como un atentado contra la alternabilidad democrática.
Encuestas dan una ligera ventaja a Chávez, pero analistas dicen que el alto número de indecisos hace imposible proyectar un resultado y que será la movilización de los bandos el día de la elección lo que dirima la contienda.
Gana Chávez por amplio margen
Chávez interpretaría una victoria contundente como luz verde para acelerar su proyecto socialista, con el que hasta ahora ha nacionalizado amplios sectores de la economía, redistribuido tierras, impuesto controles financieros al sector privado y privilegiado la creación de empresas de propiedad colectiva.
Además, un triunfo claro incidirá positivamente en la popularidad del mandatario, quien dispondrá de mayor margen de maniobra para implementar medidas económicas para afrontar la caída de los precios del crudo como una reducción del gasto público, nuevos impuestos o incluso una devaluación.
También podría combatir la crisis con "medidas socialistas", como la toma de empresas que no cumplan "con el pueblo", mayores controles al sector privado y nuevas
contribuciones de las compañías para el desarrollo social.
Aunque limitado por la difícil situación económica, continuará el trasvase de recursos y empresas a organizaciones políticas de base -"comunas" y "consejos comunales"- que dependen directamente del poder central y no de administraciones locales, algunas en manos de la oposición.
Chávez gana por estrecho margen
Un resultado por uno o dos puntos porcentuales a favor del mandatario podría generar protestas de sus adversarios, e incluso algunos podrían llegar a reclamar fraude como sucedió en el referendo revocatorio del 2004, o pedir una minuciosa revisión de los resultados a la autoridad electoral.
Sin embargo, es poco probable que los principales partidos de oposición se nieguen a reconocer un resultado avalado por observadores internacionales. Tratarían de consolidar a esa mitad del país para enfrentar al mandatario en las presidenciales o incluso lanzar un nuevo revocatorio en el 2010.
Chávez lograría su principal objetivo, que es poder ser candidato en el 2012, pero con un menor margen podría verse obligado a postergar sus políticas más radicales para recuperar los apoyos perdidos en unos años que se avecinan económicamente difíciles.
Chávez pierde
La segunda derrota de Chávez en las urnas daría impulso a la oposición, que ya se anotó su primera victoria en la década de "revolución bolivariana" cuando en el 2007 una amplia reforma constitucional que contemplaba la "reelección continua" fue rechazada por estrecho margen.
El presidente podría buscar, como ha declarado, nuevas vías para proponer su reelección, como otra enmienda o incluso una Asamblea Nacional Constituyente que redacte una nueva carta magna, pero la situación económica y un menor respaldo electoral complicaría sus posibilidades.
También podría mostrar un estilo más combativo con sus adversarios, pero se podría ver obligado a reducir el ritmo de su "revolución socialista" para obtener el apoyo de sus partidarios moderados.
Sus opositores, que ganaron importantes espacios electorales y simbólicos en las regionales del 2008, podrían plantearse un referendo revocatorio en el 2010 si Chávez sufre una derrota por mucho margen.