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Para pintar la casa no necesita ser Miguel Ángel

Tenga las herramientas precisas para el trabajo y conozca la técnica que le permite lograr buenos acabados y paredes lisas y relucientes.

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15 de noviembre de 2013

Llega el fin de año y con él las remodelaciones que necesita el hogar para recibir como nuevo el 2014.

Y una de esas tareas que suele realizarse en las vacaciones decembrinas es pintar las paredes de la casa.

Algunos lo hacen una vez al año, mientras que otros, como lo indica el pintor Alonso Zapata Bustamante lo realizan cada dos años "que es un tiempo pertinente tanto para el interior de la casa como para la fachada", precisó Zapata.

Para iniciar bien
Lo primero a tener en cuenta son las herramientas, piezas claves para una buena pintada y para no gastar material.

Haga la lista y verifique que esté la espátula, la brocha, el rodillo, un balde para mezclar y una bandeja. Hay otros, pero estos son los esenciales.

"La espátula es precisa para pelar partes que están despintadas y dejar lisa la zona o resanar si hay orificios que no permitan un buen acabado", explicó el pintor Zapata.

Otros como el sacudidor, los guantes y la cinta de enmascarar también pueden tenerse en cuenta para mejorar la experiencia y el trabajo.

Ahora sí a pintar
Germán Monsalve, pintor de casas, explicó lo importante que es comprar una pintura de calidad, que entregue acabados bonitos y que rinda.

"Ya con la pintura en la bandeja, se toma la brocha y con ella se pintan las esquinas de la pared y el borde donde esta se une al techo. Espacio que es difícil llegar con el rodillo sin teñir lo que no queremos. Luego con el rodillo empezamos a pintar desde arriba hacia abajo", explicó el pintor.

Monsalve agregó que el color que más se usa es el blanco y sus similares en el interior de la casa, o tonos arena.

Para evitar la pintura en lugares donde no se desea, lo mejor es usar la cinta de enmascarar en aquellos bordes y recordar que para paredes la mejor opción es la pintura a base de agua.

Es preferible, según concuerdan los pintores, es darle dos pasadas de pintura a cada pared cuando el color usado es el mismo que tiene la superficie a pintar. Mientras que entre cuatro y cinco manos de pintura es lo aconsejable cuando se cambiará el color.