Histórico

Paro de residentes no afecta atención en la salud

Hospitales sostienen que cuentan con personal médico de planta suficiente para cubrir la demanda. Hoy, marcha contra la reforma a la salud.

28 de octubre de 2013

El paro que desde ayer adelantan los médicos internos y residentes en Antioquia y que se agudiza hoy con una marcha por las calles del Centro no alcanza a afectar los servicios hospitalarios, pues estas instituciones tienen médicos de planta suficientes para atender la demanda.

Así lo confirman las directivas de dos importantes centros médicos de Medellín: el hospital San Vicente Fundación y la IPS Universitaria.

Alba Luz Arroyave, directora de Relaciones Corporativas del San Vicente, explica que el centro hospitalario cuenta con una planta de especialistas que oscila entre los 500 y 600 médicos y que aunque la demanda es muy alta, el servicio no se altera.

"El hospital si bien es universitario y tiene un buen pool de residentes, también maneja una infraestructura médica de especialistas y subespecialistas que le permiten prestar servicios a la comunidad sin ningún problema".

La funcionaria explicó que en su institución rotan un total de 280 residentes por mes, en los servicios de pediatría, medicina interna y otros básicos, pero no están todo el tiempo en la institución, pues pasan entre un hospital y otro, todos de alto nivel, recibiendo su formación.

"Para suplir su ausencia no requerimos un plan de contingencia, porque con los médicos y turnos que manejamos atendemos la comunidad".

Si bien admite que los residentes e internos son un apoyo grande, pues a la vez que se forman brindan acompañamiento al profesional médico, no son los encargados primarios de la atención.

Aclaró que los servicios de urgencias, que son vitales, nunca dejan de prestarse. Y que estos los prestan siempre médicos especialistas y subespecialistas de planta: "Los residentes son un soporte, están en proceso de aprendizaje y especialización".

Un caso muy similar al del San Vicente se da en la IPS Universitaria, donde el grupo de personal alcanza con suficiencia para atender a los pacientes que llegan.

El director de la institución, Jaime Poveda Velandia, sostuvo que en su institución, la atención se brinda "con personal propio de la nómina de la IPS y los aliados estratégicos que trabajan en los procesos que tiene subcontratados".

Afirma, a su vez, que allí rotan unos 200 residentes e internos, "pero ellos no soportan la asistencia sino que vienen a recibir entrenamiento, cuando un paciente necesita un pediatra, un internista o un cirujano, la IPS lo hace con los cirujanos contratados".

Poveda Velandia señala que aunque el número de residentes es alto, ellos no son los responsables de la atención.

"La actividad de ellos es complementaria a nuestros profesionales, están en casi todos los servicios, en cirugía, anestesia, ortopedia, medicina interna, urgencias".

Razones de la protesta
Es de aclarar que la intención de los protagonistas de esta protesta, los residentes e internos, no es la de afectar los servicios en salud sino hacer visible el rechazo a la reforma a la salud que fue presentada el Congreso por el Gobierno Nacional y que ya ha superado dos debates en el Senado.

Álvaro Cardona Saldarriaga, exdecano de la Facultad de Salud Pública de la U. de A., afirma que la protesta es justificada porque la reforma a la salud va en contra de los intereses de los diversos actores de la salud y busca favorecer a las EPS, que sólo cambiarán de nombre por el de gestoras de salud, pero en esencia cumplirán la misma función de ver la salud como un negocio: "Es una reforma que no satisface a la población y va en contravía de las promesas del presidente Santos", señaló.

Juan Felipe Ramírez, residente de ortopedia de la clínica de la UPB y líder de la Mesa de Trabajo de la Anir (Asociación Nacional de Internos y Residentes) en representación de la Universidad Pontificia Bolivariana, advirtió que la protesta busca que se archive la reforma actual y se cree una nueva que tenga en cuenta los diversos actores de la salud.

Explicó que, con su universidad, se acordó apoyar los mecanismos de protesta que se realizan esta semana en la Facultad de Medicina de la U. de A. Concretamente, precisó que el miércoles y el jueves se discutirá la reforma capítulo por capítulo para, posteriormente, emitir un comunicado oficial a nombre de todos los residentes.

"Estaremos asesorados por abogados de ambas universidades y se va a redactar un documento oficial que se va a divulgar en la Asamblea General de Residentes de Antioquia, en la Facultad de Medicina de la U. de A. el viernes en la mañana", explicó Juan Felipe y adelantó que en ese mismo marco se decidirá si se siguen las actividades de la protesta la semana siguiente o si se normalizan las labores.

"Está clarísimo que el sentido del documento será en contra de la reforma, pidiendo que se archive, el documento se va a llevar al Congreso".

Mónica Uribe, decana de la Facultad de Medicina de la UPB, comentó que su institución no apoya la reforma en general, pero particulariza en el aspecto más polémico y que motiva la marcha de residentes: la formación de los especialistas, que se pretende la hagan los hospitales universitarios y no las facultades.

"Lo que propone la norma no es formación sino entrenamiento, la medicina es una profesión y no una técnica, las técnicas entrenan, nosotros formamos".

Explica que la norma trata de confundir: "El país necesita profesionales íntegros y no entrenados en un hacer, repetir una tarea múltiples veces hasta aprenderla, pero sin saber porqué la hace. Ellos tienen que formar en el saber, saber hacer y hacer, y no solo en el hacer", observó.

Laura Peña, estudiante de medicina en la U. de A, dice que también marchará porque considera que la reforma es lesiva y contraria a su ideal médico, que es servir a la comunidad y no ver al paciente como un cliente.

Marcela Vélez, médica en ejercicio y profesora de la Universidad de Antioquia, rechaza que, si se aprueba la reforma, sea la EPS la que siga definiendo la formación del recursos humano en salud, "que era lo último que les faltaba para la integración total: tener la intermediación, la prestación, el diseño de medicamentos y ahora la formación del recurso humano"