Histórico

Plan de Obras de Santos: acertado, pero con dudas

La cámara colombiana de la Infraestructura cree que el Plan de Obras para el cuatrienio, presentado por el Gobierno, permitirá un avance en la competitividad, pero estima que falta hacer claridad en aspectos fundamentales.

28 de junio de 2011

Los constructores colombianos consideran que el plan de proyectos y obras presentado por el Gobierno, para el próximo decenio, tiene un alcance y orientación que permitirá reducir el rezago de la infraestructura nacional, adecuarla a la economía globalizada y es consistente con la prioridad que se le ha dado al sector como una de las 'locomotoras' del desarrollo.

En la revista Infraestructura & Desarrollo, de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), el presidente Ejecutivo del gremio, Juan Martín Caicedo Ferrer, le pidió al Gobierno aclarar algunos aspectos que podrían entorpecer el desarrollo de la propuesta.

Según el dirigente "es necesario definir el origen de los recursos que se requieren para ejecutar el plan. Aún no se ha precisado qué porcentaje de los 99 billones de pesos provendrá del Presupuesto Nacional, en qué medida se alimentarán esos recursos de la venta de activos estatales, cómo se tramitarán y garantizarán las vigencias futuras, y de qué forma y en qué proporción aportará el sector privado".

Más inquietudes
Caicedo también planteó que "es importante que la arquitectura institucional que va a estructurar, adjudicar, ejecutar, supervisar y entregar las obras, tenga la fortaleza técnica y las competencias administrativas adecuadas al tamaño del desafío".

Resaltó que el Gobierno haya dado pasos en la dirección correcta al nombrar en los más importantes cargos del sector administrativo de Transporte a personas de alto nivel técnico, según él, "inmunes a la influencia de la pequeña política".

Otra observación, hecha por la Cámara de Infraestructura es que "la dimensión cuantitativa y cualitativa de los proyectos, obliga a tomar cuidadosas medidas de blindaje para evitar que en su desarrollo se presenten problemas de cumplimiento y, sobre todo, de corrupción".

Retos y necesidades
Para la agremiación, el programa de "Infraestructura para la Prosperidad, Productividad, Seguridad y Bienestar para los Colombianos", presentado por el Ministerio de Transporte el pasado 4 de mayo, "estructura una agenda para la reactivación de la infraestructura de manera que contribuya al desarrollo nacional a mediano plazo, con metas finales a diez años e intermedias a más corto plazo. Permite, además, hacer seguimiento a la evolución del programa y establecer correctivos en caso de necesitarse. La iniciativa cubre de forma positiva diversas áreas como: portuaria marítima, aeroportuaria, ferroviaria, vial por carreteras, fluvial y transporte urbano".

Otra bondad del plan, señalada por Caicedo Ferrer, es que está fundamentado en la necesidad de preparar al país para los nuevos Tratados de Libre Comercio (TLC), para el auge carbonífero y petrolero, y para la expansión de la frontera agrícola.

Autopistas de la Montaña
Uno de los desarrollos incluido en el programa gubernamental, como parte de la estrategia de internacionalización, es la doble calzada de la Troncal Occidental, cuya longitud es de 1.600 kilómetros y la inversión hasta 2014 está calculada en 4,2 billones de pesos.

Como parte de este corredor vial, que une el Sur del país con la costa Norte y que ingresa a Antioquia por La Pintada, están dos de los cuatro tramos de las Autopistas de la Montaña.

Según la Cámara de Infraestructura, para este frente se deberá usar el corredor paralelo del río Cauca, evitando el empinado ascenso al Alto de Minas y cruzando mediante túnel la cordillera para llegar al Área Metropolitana, continuando por el Valle del río Porce sin tener que subir a las estribaciones de los altos Matasanos y Ventanas, desembocando en el otro extremo del departamento, en Caucasia.

Los otros dos tramos del proyecto vial, cuyos estudios están siendo elaborados por ISA y que los presentará en agosto, recorren la geografía antioqueña de Occidente a Oriente y se enfrenta al reto de cruzar las cordilleras Occidental y Central.

Inicia a una distancia aproximada de 40 kilómetros del Mar Caribe en el Tigre, donde empalma con las Autopistas de las Américas.

Sugiere la Cámara que sería conveniente mejorar los alineamientos como las variantes de Chever y Fuemia, la construcción del túnel del Toyo y la construcción del tramo de un corredor paralelo al río Tonusco, para empalmar con Santa Fe de Antioquia y continuar con la Conexión Guillermo Gaviria, llegando a la intersección con la Troncal de Occidente, en Medellín, continuando por ella para luego desviarse al Oriente en Hatillo, hasta Barbosa y continuar hasta Puerto Berrío, atravesando la cordillera Central mediante un túnel. En los estudios de las Autopistas de la Montaña, ISA ha invertido 30.000 millones de pesos. Se espera que en mes y medio, cuando se conozca el informe, se sepa el costo del proyecto (tasado inicialmente en 5,6 billones de pesos) y si es viable ejecutar los cuatro ramales o desarrollarlos parcialmente.