Polémica por la recaptura de hacker
La recaptura que hizo la Fiscalía General de la Nación del presunto hacker Andrés Fernando Sepúlveda, a quien la juez décima de Conocimiento, Teresita Barrera, había dejado en libertad el lunes, terminó en una polémica.
El vicefiscal Jorge Fernando Perdomo dijo después de la recaptura: "Hemos estado muy sorprendidos. Tomamos la decisión de ordenar una investigación sobre la conducta de la juez para determinar si incurrió o no en el delito de prevaricato por acción, porque no entendemos cómo con la evidencia que cuenta la Fiscalía se dejó en libertad a Sepúlveda". El vicefiscal, para ratificar las razones de captura, anunció que cuenta con otras grabaciones, bases de datos y testimonios que "dan cuenta del seguimiento, sabotaje e interceptación a los diálogos de paz de La Habana, Cuba".
Sobre la decisión de la Fiscalía de investigarla, la juez Teresita Barrera, dijo: "Con toda la responsabilidad del caso señalo que es grave que se haya dicho que se me compulsaba copias cuando ya probablemente se sabía en la Fiscalía que se iba a volver a repetir la actuación. Podría ser una especie de presión simbólica para el juez que tenga nuevamente que atender la situación".
Y es que en esta oportunidad, la Fiscalía imputará el delito de concierto para delinquir, además de los que ya había endilgado: espionaje, acceso abusivo a un sistema informático, uso de software malicioso y violación de datos personales.
En entrevista realizada por Colprensa, a la juez Barrera se le pregunto sobre qué pasaría si el nuevo juez asignado al caso le concede nuevamente la libertad a Sepúlveda, a lo que respondió: "En el evento de que no se atienda, por cualquier circunstancia o naturaleza procesal, lo que la Fiscalía esta pidiendo, pues entonces ese juez también será un juez prevaricador. Lo que significaría es que nuestro modelo de Estado cambió y que sencillamente los jueces estaríamos para avalar lo que la Fiscalía señale. Significaría entonces que nos tenemos que arrodillar ya no ante un Estado de Derecho, si no ante algo muy parecido a la tiranía o la dictadura".
Por ahora, el caso de Sepúlveda, que empezó como un escándalo político en la campaña de Óscar Iván Zuluaga, no da frutos y se enreda en trámites judiciales.