Histórico

Poner el huevo y cacarearlo

09 de diciembre de 2011

Hace muchos años, en Sopetrán, un señor muy respetable, pero a quien le gustaba mucho la plata, le dio por fundar un establecimiento de diversión poco sana, pero lucrativa. "Muchachas de vida alegre", llamaban unos a las chicas que entretenían a los clientes. Las señoras respetables del pueblo las llamaban "mujeres de mala vida". El establecimiento tenía el sugestivo nombre de "Hotel de los Malos Maridos".

En el pueblo se formó un escándalo y el párroco, al domingo siguiente, le dedicó su sermón llamando al establecimiento con nombres diferentes: lupanar, mancebía, prostíbulo y otras vainas.

Varios amigos fueron donde el dueño del "hotel" y le dijeron:

- ¡Don Horacio, se encartó usted con el cura, si hubiera oído todo lo que dijo en la misa!

- Dejen al padrecito que hable lo que quiera, que todo eso es propaganda gratis p'al hotel.

Tuve la oportunidad de ver en acción la tarea que nuestras Fuerzas Armadas están desarrollando en Córdoba, Antioquia, Urabá y Chocó, y lamento que no se nos hubiera informado antes de la gran labor que los miembros de la VII División del Ejército, al mando del general Hernán Giraldo, vienen realizando en estos departamentos, especialmente en el Nudo de Paramillo y el resto de los territorios mencionados.

En El Colombiano vimos publicada el domingo pasado, páginas 12 A y 13 A, una amplia y bien detallada información de nuestro amigo periodista Javier Alexánder Macías quien nos acompañó en el viaje, con fotos de Manuel Saldarriaga que ilustran la crónica.

En dos páginas completas con múltiples fotos, el lector queda bien informado con estadísticas y datos muy precisos, que no voy a repetir, pues no podría superar lo ya expresado por el amigo Macías. Lo que hoy quiero destacar es que por no saber de todos estos operativos que las 9 Brigadas que componen la VII División, con su Fuerza de Tarea Conjunta del Nudo de Paramillo y la Fuerza de Despliegue Rápido en las que participan Ejército, Fuerza Aérea, Armada y Policía y se intercambian las fortalezas de cada fuerza, con inteligencia, solidaridad y sin egoísmos para desalojar y reducir a los narcoterroristas de las Farc y el Eln. Para erradicar cultivos de coca, destruir laboratorios de estupefacientes y limpiar los campos de minas antipersonal.

De haber sabido todo esto no habría criticado, como lo hice, al ministro de Defensa Rodrigo Rivera y al mismo Presidente Santos.

Los Altos Mandos deberían establecer lazos con la prensa, tanto en las noticias como con los columnistas de opinión.

Así les dijimos al general Hernán Giraldo y a sus generales y coroneles que comandan una fuerza que suma diez y nueve mil hombres. "Señores, hay que poner el huevo y cacarear", como hacen las gallinas.

Si no se informa, nunca se sabrá lo que estos héroes están haciendo por Colombia. Si se hace publicidad al hotel de Horacio, ¿cómo no informar lo bueno de nuestras Fuerzas Armadas?

La inteligencia que se está haciendo, aprovechando los desmovilizados, como Samir, Karina y Carmencita, se las iremos contando también. Ha habido atentados y ataques pero no comparables a los de antes. Lo que empezó Álvaro Uribe se está continuando y nuestros militares están con su moral en alto.

ÑAPA: El Barquero William Calderón se hizo acreedor al premio periodístico de la Fundación Alfonso López.

Este abogado y periodista multifacético de prensa, radio y televisión, se ha ganado la sintonía en sus programas de La Barbería, en televisión; y La Hora de la Verdad , con el exministro Fernando Londoño en radio, y su columna del Nuevo Siglo La Barca de Calderón. Merecido galardón. Un abrazo al amigo y colega.