Por chuzadas destituyen e inhabilitan a Martha Leal
La Procuraduría destituyó e inhabilitó por 15 años a la exsubdirectora de Operaciones de la dirección general de inteligencia del DAS, por su participación en los seguimientos e interceptaciones ilegales a personalidades del país.
En su decisión, la Procuraduría consideró que Leal incurrió en conductas y faltas disciplinarias gravísimas a título de dolo durante su desempeño en el cargo.
Los hechos señalados en el fallo dan cuenta de procedimientos irregulares efectuados a teléfonos celulares incautados a personas privadas de la libertad con el fin de extraer, analizar e incorporar la información de dichos equipos y las respectivas tarjetas SIM al denominado “proyecto X” y seguimientos a diferentes personas sin autorización judicial durante los años 2004 a 2008”.
Entre las pruebas y evidencias recopiladas en el proceso, se resalta que a Piedad Córdoba, Gustavo Petro, César Julio Valencia Copete y Ramiro Bejarano, entre otros, se les realizaron seguimientos indebidos.
Por las mismas razones, fue destituida e inhabilitada por 10 años Teresa Guzmán Cortés, quien para la fecha de los hechos se desempeñaba como coordinadora del Grupo de Desarrollo Tecnológico de la dirección general de inteligencia y se suspendió en el ejercicio de su cargo por 6 meses a José Antonio García Linares, quien era el subdirector de Desarrollo Tecnológico de la dirección general de inteligencia del DAS.
Analizadas las pruebas, se concluyó que existió por parte de los sancionados, responsabilidad “en los hechos irregulares que vulneraron el derecho a la intimidad de varias personas y la legalidad de procedimientos de inteligencia que debían contar con autorización judicial”.
El proceso se adelantó luego de analizadas las copias del expediente llevado por la Procuraduría contra algunos directivos del DAS, por participación indebida en la interceptación de comunicaciones, seguimientos ilegales realizados a varias personalidades y otras irregularidades.
En el fallo se especifica, que por la formación académica y experiencia profesional de Leal Llanos y Guzmán Cortés, como servidoras públicas, les exigía “extremar los cuidados para ejercer sus funciones con el fin de evitar posibles transgresiones innecesarias a los derechos fundamentales”.