Por fin, Obama envió al Congreso textos del TLC
COMIENZA EL PROCESO de ratificación final del TLC en Washington. Los legisladores norteamericanos tienen ahora que votarlo (a favor o en contra) y en menos de 90 días de sesiones sin derecho a proponer enmiendas.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama lo prometió todo el año: en su discurso sobre el Estado de la Nación en enero, en su gira electoral de verano, y hasta en la sesión conjunta del Congreso el mes pasado, cuando lanzó su plan de creación de empleo. Le llovieron críticas, pero cumplió.
Los acuerdos comerciales con Colombia, Panamá y Corea del Sur, que languidecían en Washington desde los tiempos de George W. Bush, están listos para su ratificación final en el legislativo estadounidense, y con amplias probabilidades de ser votados favorablemente a mediados de este mes.
"La serie de acuerdos comerciales que estoy presentando hoy (ayer) al Congreso hará más fácil para las empresas estadounidenses vender sus productos en Colombia, Corea del Sur y Panamá, y proporcionará un importante impulso a nuestras exportaciones. Crearán miles de puestos de trabajo en todo el país, y los productos estadounidenses tendrán orgullosamente el sello: 'Made in America", reza el comunicado que acabó ayer con muchas horas de expectativa.
Según varios medios, la Casa Blanca aceleró el proceso porque el Senado aprobó la extensión de un programa de asistencia para trabajadores (el conocido TAA) que el presidente Obama exigía para avanzar en la negociación de los tratados.
También tiene especial peso la visita a Washington del presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak, programada para el 13 de octubre. Los tres acuerdos, según la Oficina Comercial de Estados Unidos, representan un incremento de 13.000 millones de dólares en exportaciones para las empresas americanas. De esa cifra, sólo el acuerdo de Corea aportaría 11.000 millones de dólares.
¿Tintes electorales?
Analistas como Juan Carlos Hidalgo, del Centro de Pensamiento Cato, explica que la jugada de Obama también tiene tintes electorales, porque "quiere sacar ese tema de la mesa", y también "reforzar sus credenciales como un mandatario pro-negocios, pues ha sido muy criticado por iniciativas que terminan incrementando los impuestos y afectando el sector empresarial".
Pero independiente de las jugadas políticas que condujeron a esta decisión, la diplomacia colombiana sólo tiene motivos para celebrar.
Para el embajador Gabriel Silva Luján, "Colombia ha cumplido y Estados Unidos ha cumplido, ahora esperamos que el Congreso haga lo mismo". Y pese a las airadas críticas de grupos sindicales, y ONGs como Human Rights Watch (ver recuadro), "es una demostración de que la administración demócrata del presidente Obama cree que Colombia cumple con sus obligaciones".
El proyecto de ley para la ratificación del TLC incluye la renovación del Acuerdo de Preferencias Arancelarias (Atpdea) hasta julio del 2013 y con retroactividad. Eso significa que "los impuestos que pagaron los exportadores colombianos serán reembolsados al país", dijo Silva Luján.
¿Qué se viene?
El TLC de Colombia superó la primera de dos fases exigidas en el legislativo estadounidense para la ratificación. En esta fase contempló la firma de ambos gobiernos, las audiencias en el Congreso norteamericano y las votaciones no oficiales que se realizaron en julio pasado, para saber si el TLC tenía o no los votos suficientes en la recta final.
Ayer comenzó la segunda fase. Debido a que el TLC se firmó bajo la administración del expresidente George W. Bush, está sujeto a una ley procedimental conocida como "Fast Track" (Vía Rápida), que da al Congreso un plazo de 90 días para votar, sólo a favor o en contra y sin derecho a proponer enmiendas. El proyecto se aprueba con la mitad de votos más uno en cada cámara.