Histórico

Posconflicto sin aflojar ofensiva, retos de cúpula

Decisión del Gobierno de retirar a cinco generales, incluido el jefe de las FF.MM., da paso a comandancia tropera, sin ser guerreristas, según analistas.

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18 de febrero de 2014

La nueva cúpula militar, designada tras el escándalo de corrupción y una frase "irrespetuosa", afronta el reto de mantener motivada y aceitada la maquinaria militar contra los grupos ilegales. Al mismo tiempo, acompañar al Gobierno en su objetivo de una transición del país al postconflicto, si tienen éxito los procesos de paz.

Los nuevos comandantes de las Fuerzas Militares y del Ejército lideran a otros altos oficiales que ascienden tras la salida de cuatro generales. Se les considera como un equipo equilibrado entre oficiales troperos y comandantes que entienden la situación actual y expectativas del país.

Así lo entiende el coronel retirado del Ejército y analista de defensa, John Marulanda, quien estudió y conoce a varios de ellos.

"La nueva cúpula ratifica la voluntad del Gobierno de procurar el fin del conflicto con las guerrillas sin aflojar las operaciones militares para mantener la seguridad nacional", explica Marulanda.

A su juicio, el general Juan Pablo Rodríguez Barragán "es un oficial con experiencia al mando de brigadas y divisiones, pero quien además estudió ciencias políticas y eso le permite comandar las Fuerzas Militares con conocimiento del contexto político y militar actual del país".

Un oficial activo del Ejército considera que, como complemento, el nuevo comandante del Ejército, general Jaime Alfonso Lasprilla Villamizar es un "militar tropero, muy operacional y apreciado por las tropas, con destreza en operaciones militares como lo demostró como comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Omega (Meta y Caquetá)".

Rodaron cabezas
Leonardo Barrero, con 39 años de carrera militar, selló su prematuro retiro por la frase "hagan una mafia para denunciar a fiscales". Así sugirió al coronel Robinson González del Río, detenido e investigado por dos ejecuciones extrajudiciales de campesinos, defenderse de las acusaciones.

"Mi retiro obedece a una decisión política", aseguró tras anunciarse su salida del cargo.

Aunque al anunciar el remezón el presidente Santos enfatizó que el general Barrero "no sale por ningún hecho de corrupción, sino por declaraciones desobligantes e irrespetuosas frente al poder judicial", está claro que el escándalo de supuesta corrupción precipitó la salida de cuatro generales.

Fabricio Cabrera (aviación), Jaime Reyes (Acción Integral), Diego Sánchez (Jefatura de Familia) y Manuel Gerardo Guzmán (subcomandante del Ejército). Según las explicaciones del ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, "debieron tomar medidas administrativas, gerenciales y de control y no actuaron", o cuya gestión fue mal calificada.

Para Alejo Vargas, director del Centro de Pensamiento y Seguimiento al Proceso de Paz de la Universidad Nacional, con este remezón el Gobierno ratifica "en una democracia las Fuerzas Armadas se subordinan a la autoridad civil".

Vargas descartó que este episodio tenga impacto en el proceso de paz con las Farc, "así la guerrilla aproveche para lanzar críticas al Estado".