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Potencia para el trabajo duro

A pesar de su condición robusta tiene más opciones en su ergonomía.

05 de abril de 2013

Una eficiente herramienta de trabajo. Esta puede ser la mejor definición para la nueva versión de la Pick Up de Nissan, la NP 300, que la marca japonesa ya está trayendo a Colombia proveniente de su planta de fabricación en México.

No se trata de una camioneta de la que se deba esperar innovación en diseño o un comportamiento de gran comodidad y confort para sus ocupantes. Es, esencialmente, un vehículo para desempeñar labores rudas bien sea en ambientes urbanos o en el campo.

Diseñada para lo que es
Un diseño funcional, robusto en su configuración pero sin pretensiones de vanguardismo en sus formas. Eso sí, con un buen despeje del piso no solo porque es necesario para transitar por terrenos agrestes (en el caso de la versión 4x4), si no porque su vocación para carga hace necesario que al llevar el peso adicional tenga la altura suficiente para que esos kilos extras le permitan maniobrar con seguridad.

Interiormente, y frente a la versión comercializada en años anteriores, los ocupantes ganan un poco en cuanto a la ergonomía y comodidad en las plazas delanteras, con sillas separadas y de una buena sujeción. Además se pueden regular de manera longitudinal, y el volante en altura para ofrecer una mejor posición de manejo. En la banca trasera se gana en espacio para las piernas, pero la posición del espaldar sigue siendo un poco incomoda especialmente para los viajes largos.

El plástico es el material predominante que estructura la configuración interior del carro. Material duro de acabado un poco rústico. Entendible para el uso del auto como herramienta de trabajo. Uno de los puntos fuertes de esta cabina es la visibilidad que permite tener un panorama amplio del entorno.

El comportamiento
El vehículo probado por El Colombiano, con el apoyo de Dinissan, fue la versión doble cabina de tracción trasera, con motor de gasolina.

Un propulsor de 3.400 centímetros cúbicos con una caja de velocidades mecánica de 5 marchas permiten apreciar un comportamiento dinámico ajustado a las pretensiones del vehículo. Gran parte de su torque ya se aprecia a partir de las 2 mil revoluciones. Sus cinco marchas son más que suficientes para una conducción eficiente.

Su suspensión, apropiada para la función de trabajo y llevar carga que es su labor principal, no es la más confortable para los ocupantes porque las irregularidades de la vía se filtran más de lo deseado a la cabina. Frena de manera eficiente y el recorrido del pedal no es muy largo.

Esta versión tiene un precio de 40.7 millones de pesos. Pero Nissan la ofrece desde 35 millones como chasís.