Histórico

Presidente le toma pulso a pausa de las Farc

23 de agosto de 2013

Aunque las Farc y el Gobierno insistieron en primera instancia en que las conversaciones de paz se reanudarían el lunes, pese a la pausa a la que convocaron los guerrilleros, el presidente Juan Manuel Santos les pidió ayer a sus negociadores regresar inmediatamente al país.

"En este proceso el que decreta las pausas y pone las condiciones no son las Farc", dijo el primer mandatario, quien afirmó que convocó a Humberto de la Calle y su grupo para evaluar "el alcance de ese comunicado, el alcance del comportamiento de las Farc frente a iniciativas que lo único que están buscando es acelerar la solución de este conflicto".

Así, el Gobierno responde a la declaración de las Farc en la que anunciaron una pausa para analizar el proyecto de ley con el que el Gobierno quiere refrendar la paz. Así, también, los planes que tenían las Farc, y en un principio el grupo negociador del Gobierno, de continuar con el decimotercer ciclo el lunes, se frena. Pues el presidente Santos también anunció que las conversaciones se reanudarán "cuando se considere necesario".

El presidente había dicho dos horas antes de este anuncio que el proceso terminaría, como siempre ha dicho, este año. Pero vino el viraje.

Era previsible
Este es, entonces, el primer corte que enfrenta el proceso de paz, crisis que advirtió el jueves el representante a la Cámara, y miembro de la comisión de paz del Congreso, Iván Cepeda, cuando dijo que si el acto de refrendación no se consultaba con la mesa de paz, se imponía una camisa de fuerza.

Como acciones desmedidas calificó el senador, y presidente de la comisión de paz del Congreso, Roy Barreras, la pausa de las Farc y llamado del presidente Santos a sus plenipotenciarios: "Me parece que había que asumir con tranquilidad la declaración primera de las Farc de que iban a pensar la propuesta del presidente. Las Farc no pueden oponerse a que les preguntemos a los colombianos su opinión sobre el proceso".

Barreras agregó que es necesario que el jefe de Estado tome su papel como regidor de la mesa. "Entiendo las declaraciones del presidente Santos como el jefe de Estado, pero me parece que ni la pausa de las Farc ni la declaración del presidente ayudan a este camino, esperamos que se sienten pronto dejando de lado las arrogancias".

El senador Armando Benedetti advirtió que ya se estaba armando "una tormenta en un vaso de agua" porque no se entendía lo que sucedía en la isla. "Es una respuesta lógica la de las Farc y no creo que se demoren mucho en volver a la mesa".

Para Carlos Lozano, director del semanario comunista Voz y miembro del movimiento Colombianos por la Paz, lo acontecido ayer no significa una ruptura ni la crisis del proceso de paz, pero "era previsible que la decisión unilateral e impositiva del Gobierno de radicar un proyecto de refrendación vía referendo generara la reacción de los negociadores de la guerrilla".

Agregó que la refrendación de los acuerdos es un tema de debate de la mesa de negociación y que hace parte del sexto punto de la agenda preacordada, y que por esa razón debía ser discutida. "Tanto la asamblea constituyente como el referendo son legítimos", concluyó Lozano.

¿Por qué las Farc persisten?
Ni las bajas en las filas combatientes, como las de esta semana en las que murieron alias "Burro" y "Jaimito", dos cabecillas del sexto frente de las Farc; ni la radicación de un proyecto de ley, al parecer no consultado, para refrendar el proceso de paz, logran parar a las Farc de la mesa de negociación con el Gobierno.

El mismo comandante "Jesús Santrich" le aseguró a El Colombiano que, como se prometió en Oslo, las Farc no se levantarán de la mesa y que el anuncio de ayer es solo un alto para el análisis.

Pero desde que empezó el proceso paz, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, ha reiterado que son cada vez menos los combatientes que les quedan a las Farc.

En su momento Pinzón sostuvo: "Se puede establecer que la cifra de hombres que hoy tienen las Farc está por debajo de 8.000, cuando a comienzos del presente siglo el registro se acercaba a 20.000", afirmando que nunca la guerrilla había tenido menos de 8.000 combatientes en sus filas.

Eso, precisamente, sostiene el analista militar John Marulanda, es lo que amarra a las Farc a la mesa de negociación: "El avance militar continúa gracias a que el Gobierno no acepta un cese el fuego, porque si no esto se ‘caguaniza’. Eso los obliga a seguir ahí. Además, los comandantes guerrilleros ya llevan mucho tiempo en la selva, ellos no se van a levantar sin una firma".

El general (r) Harold Bedoya, en cambio, descree de la ofensiva militar, pues dijo que la guerrilla se mantiene negociando porque están logrando los objetivos que se había trazado: "El solo hecho de que el país esté paralizado en este momento, las protestas del Catatumbo, lo que sucede en el Cauca, en Antioquia, las movilizaciones, todo eso".

Bedoya argumentó que las Farc han encontrado como salir victoriosas del conflicto armado: "Están ganando todos los días sin necesidad de combatir, la mejor forma de tomarse este país es como lo están haciendo, lograr que nuestros políticos irresponsables entreguen todo a cambio de nada".

El abogado Rafael Nieto, por su parte, tiene una lista de los motivos y "ventajas" por los que las Farc se mantienen en la mesa: "Consiguen que algunos de los miembros del secretariado no estén bajo la presión de la fuerza pública. Les permite generar lazos de carácter político sin presión ni riesgo con partidos nacionales e internacionales. La negociación los legitima políticamente, las Farc pasaron de ser terroristas a ser la contraparte del Gobierno en la mesa. Discuten la posibilidad de que no paguen ni un día de cárcel por sus delitos. La posibilidad de que tengan cupos directos al Congreso. Ellos se van a quedar ahí hasta que el Gobierno se levante".

Al descartar el tema militar, el analista León Valencia aseguró que los comandantes farianos "ya tomaron una decisión de firmar el acuerdo de paz, ahora solo están enfrentando los obstáculos y las diferencias que vienen y tratando de resolverlas".

El analista precisó que en las últimas reuniones realizadas por el jefe negociador, Humberto de la Calle, y el comisionado de Paz, Sergio Jaramillo, se manifestó el buen ambiente en el que transcurren las conversaciones en La Habana.

"Lo que trasmitió el Comisionado en las reuniones del último receso, antes de empezar este ciclo, era que la mesa estaba funcionando muy bien y por eso se propuso ese mecanismo de refrendación. Yo vi a Jaramillo muy optimista, y eso que él siempre ha sido muy parco".

León Valencia aseguró que con la posibilidad de referendo en el que los colombianos le den el sí al proceso de paz, vienen "propuestas políticas importantes para la participación de las Farc en las elecciones de 2014. Todo esto ayuda a que las Farc sigan en la mesa, a que no se levanten".