Proceso por crimen de niños pasó a Bogotá
El ADN de los niños asesinados será cotejado con los rastros de sangre encontrados en los morrales de ocho soldados. El padre pidió protección del Estado.
Rastros de sangre en los morrales de ocho soldados de la Brigada Móvil No. 5 encontró la Fiscalía, institución que busca establecer la presunta responsabilidad de varios uniformados en el asesinato de tres menores de edad en Tame (Arauca).
Los peritos del CTI inspeccionaron los uniformes, los morrales y el material de intendencia de 60 soldados y en una prueba especial hallaron manchas de sangre, que tendrán que ser cotejados con el ADN de los tres niños asesinados.
Un médico forense de Medicina Legal, quien solicitó la reserva de su identidad, aseguró que este hallazgo no establece la responsabilidad directa de los miembros del Ejército, pero "se presume de buena fe, y por eso se hacen los cotejos, que la sangre sí pueda tener relación con la sangre de los menores", aseguró el galeno.
Los indicios
Los investigadores judiciales encontraron esta evidencia gracias a un producto conocido como Luminol.
A través de unas lámparas especiales, que reaccionaron con las prendas de los uniformados, se vislumbró un color violeta como prueba de la presencia de sangre.
"No se sabe si es humana o de animal. Lo que sí está indicando es que la sangre es reciente, porque el Luminol no reacciona con sangre que pudo ser retirada al lavarse los morrales y la ropa", explicó el médico de Medicina Legal.
Se espera el resultado del cotejo de la sangre y el ADN de los niños.
El repudio aumenta
La desaparición de los tres menores el 14 de octubre, y su hallazgo en una fosa común, en Tame, el pasado jueves, despertó el rechazo del Gobierno Nacional, que pidió celeridad en la investigación y la sanción ejemplar para los homicidas.
Ayer, el fiscal general de la Nación, Guillermo Mendoza Diago, aseguró que la muerte de los tres niños (entre ellos una niña, que también fue violada) son hechos "sumamente execrables, mejor dicho, tenebrosos".
Mendoza advirtió que en este suceso la Fiscalía viene actuando con "toda decisión".
El ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, también advirtió que el caso de la muerte de los menores no será investigado por la Justicia Penal Militar.
"El Gobierno condena estos hechos de la manera más enérgica y de una vez advierte que la investigación sobre los mismos no irá a la Justicia Penal Militar. Esto no se puede considerar como un acto del servicio. El conocimiento y la investigación del mismo debe ser adelantada por la Justicia Ordinaria", afirmó Vargas Lleras.
El alto funcionario agregó que espera contactar al padre de los menores para evaluar las eventuales medidas de protección a su vida.
Por su parte, el defensor del Pueblo, Vólmar Pérez, aseguró que en lo corrido del 2010 se han registrado 45 muertes violentas en Tame (Arauca). De las víctimas, 7 eran menores de edad.
"En marzo de 2009 se decretó una alerta temprana y a mediados de 2010 presentamos una nota de seguimiento para que las autoridades adoptaran las medidas necesarias para garantizar los derechos fundamentales de esta población", indicó el Defensor.
Un fiscal de Derechos Humanos de Bogotá asumió el caso por orden del Fiscal General de la Nación.
Los peritos del CTI, por ahora, deben esperar el resultado de las necropsias de los menores, para establecer qué tipo de muerte violenta tuvieron y si hay elementos balísticos que coinciden con las armas de los solados. Y finalmente cotejar las pruebas de ADN de los tres hermanos con la sangre encontrada en los morrales de los uniformados.