PURA BASURA
En el año 1982, siendo secretario de Educación, correspondía a ese Despacho el sostenimiento de las zonas verdes. A propósito contraté con externos el corte de césped de una amplia zona en una de las riberas de una de las quebradas. Simultáneamente la otra ribera le correspondía a los obreros del Municipio. Pues los contratistas les cogieron dos semanas de ventaja a los trabajadores municipales.
Cuando estábamos en la gobernación del doctor Juan Gómez, la Secretaría de Obras Públicas tenía "campamentos" en varias regiones del departamento. La maquinaria vivía varada, no alcanzaban los repuestos, el mantenimiento era precario y el gasto en gasolina era escandaloso.
Con el gobernador se decidió entregar la maquinaria a los municipios para que ellos hicieran el mantenimiento de las vías terciarias. Quizá la inmediatez de la vigilancia, más la exigencia de las mismas comunidades afectadas hicieron más eficaz el servicio.
Además se descubrió que en muchas ocasiones, la maquinaria la dañaban adrede, le quitaban unas piezas, había complicidad con los talleres y le sacaban parte de la gasolina para venderla.
No creo que esta ineficacia de los servidores públicos o que la mala fe de algunos sea la constante en las empresas oficiales. Hay miles de ellos honrados, trabajadores y que entienden su obligación de cumplir la tarea en beneficio de toda la comunidad.
Pero no podemos negar que el rendimiento y la dedicación de muchos es precario y se la ganan fácil.
Medellín fue conocida en alguna ocasión como la "Tacita de plata" ¿podemos decir hoy lo mismo?
Lo importante no es barrer y recoger basura, lo esencial sería que la conciencia ciudadana llevara a no tirar basura y a tener la disciplina de sacarla adecuadamente para ser recogida.
Después de la debacle de Bogotá por ese prurito populista de Petro, que denota haberse quedado en el pasado, se pretende comparar lo de Medellín con lo que aconteció en Bogotá. Nada más alejado de la realidad.
No obstante los debates calenturientos y también populistas de algunos concejales, disfrazando, en la defensa de lo público, su verdadero interés, le hacen un flaco servicio a la ciudad.
¿Por qué el Concejo de Medellín no nombra una comisión que, asesorada por una firma experta y con la compañía de la Contraloría y la Procuraduría, estudiar cuál es el rendimiento de los trabajadores de Emvarias?
Sería bueno que nos dijeran cuántas toneladas/semana, mensual, se recogen por trabajador? ¿Cuál es la comparación con otras empresas públicas y privadas del sector?
¿Por qué no nos dicen cuántas horas efectivas trabajan y cuál es el rendimiento de "los escobitas"?
¿Por qué no se averiguan cuál es el desempeño de los talleres que hacen mantenimiento, quién los recomendó, a qué políticos apoyan económicamente?
¿Por qué no se estudia qué pasa con los vehículos, cuáles son sus daños recurrentes y cuántas horas efectivas se utilizan?
¿No será acaso, que internamente ha habido sabotajes? ¡Hablar con base en estudios, cifras y comparaciones sería bueno, lo demás… es… pura basura…