Que patrimonio de Prado no sea solo de fachadas
ASÍ LO SOLICITAN las personas que tradicionalmente han vivido en este barrio y que creen que su deterioro va a pasos agigantados, que no se respetan las normas de conservación y que el uso residencial pertenece al pasado.
Esos habitantes de toda la vida de Prado están aburridos. Y esa palabra la complementan con otra: preocupados.
La idea del barrio patrimonial, con casas grandes y majestuosas, es cada vez más difícil de sostener, aunque los dueños de siempre y algunos más nuevos hagan esfuerzos por no dejarla morir.
Guillermo Restrepo cree que "se está atacando el patrimonio". Y lo apoya un tipeador que pidió reserva de su nombre: "Parece que la protección solo es de papel".
El llamado polígono de conservación comprende desde la calle 59 hasta la 66, y de la carrera 50C hasta la 48 y, en esa zona se declararon 266 edificaciones con valor patrimonial; la mayoría de tipo arquitectónico 2, que exige mantener la fachada, pero que permite intervenir el interior según las restricciones legales.
Luz Miriam Arango, presidenta de la junta de acción comunal, reconoce que la inconformidad radica, sobre todo, en dos asuntos, el abandono que sienten de la administración municipal y los usos diferentes al de la vivienda que se les están dando a esas casas, incluso, con intervenciones que hacen caso omiso a la normatividad vigente.
Aunque la ciudad cuenta con un Plan Especial de Protección del Patrimonio, agrega, se preguntan qué requisitos se siguen entonces para aprobar, por ejemplo, una licencia de construcción. "No les importa tumbar las casas para volverlas inquilinatos", manifiesta Luz Miriam. Ocho quejas de violaciones al patrimonio, por ejemplo, han interpuesto en los últimos meses, informa Gloria Erazo, directora de Asencultura.
Usos inadecuados
Por lo costoso del sostenimiento de una de estas casas, la gente finalmente, opina la habitante Patricia Mejía, las aprovecha para lo que se pueda. "Es que esto del patrimonio es acomodado, las bonitas lo son y las descuidadas no. Eso no funciona mucho".
Zaida Durán, coordinadora del tema patrimonial de la Alcaldía de Medellín, expresa que han dado pasos importantes en este asunto, como definir el Plan Especial de Protección y declarar las 266 estructuras para protegerlas y beneficiar a los propietarios con un alivio en el impuesto predial.
Sobre los permisos para intervenir el sector de conservación, aclara que para expedir una licencia de construcción, las curadurías tienen que acogerse a las normas. "No se puede dar una licencia sin tener en cuenta el Acuerdo 23 de 2009 que es el Plan Especial".
Sin embargo, reconoce que a la zona se le dan usos inadecuados, como funerarias, parqueaderos y talleres, "pero no con estoy diciendo que tengan licencia o que todas las intervenciones que se hacen en Prado cuenten con las autorizaciones. Hay muchos usos e intervenciones que se hacen sin permiso. Y eso lo hemos tratado de concertar con Secretaría de Gobierno e Inspección".
Pero Armando Ramírez, que tiene negocio en Prado, se cuestiona qué debe primar: que la gente trabaje o el patrimonio. "Tengo Cámara de Comercio, esto no es clandestino. Es mejor laborar a que la gente se vaya a robar".
Guillermo Restrepo piensa que Prado terminará siendo un barrio de simples fachadas, que por dentro pueden ser cualquier cosa. "Eso no es darle dinamismo al barrio, eso no es patrimonio".