Que rueden más y más motocarros
ES EL PEDIDO del Ministro del Transporte, que busca masificar este tipo de transporte público que fue legalizado a través del Decreto 4125 de octubre de 2008. Pese a las grandes ventajas, aún no logran imponerse, denunció el funcionario.
Poco a poco se van acabando las excusas para que en las poblaciones sigan funcionando los mototaxis, que están explícitamente prohibidos como transporte público, y se hace imperioso entrar en la onda de las motocarros o arrieritas, como las llama el ministro del Transporte, Andrés Uriel Gallego.
Precisamente, este funcionario estuvo ayer en Medellín reunido con un grupo de personas vinculadas al gremio de las motocarros, entre propietarios y ensambladoras y productores de estos vehículos. El objetivo del encuentro, que se realizó en un auditorio del Idea, era avanzar en la consolidación de este tipo de transporte como el ideal para movilizar a los campesinos en las veredas.
Inexplicablemente, a sabiendas de que desde octubre de 2008 fue regulado este sistema de transporte mediante el Decreto 4125, aún no se nota una desbandada para masificarlo. En las localidades aún no se ha asumido con seriedad y con el entusiasmo que se debiera el paso a este medio, a pesar de todas las ventajas que trae.
Bondades que el ministro Gallego expuso así: "Las motocarros o arrieritas son tres veces más económicas que el transporte cabinado o en chivas, son un medio ágil, está debidamente legalizado, es casi unifamiliar, porque cabe una familia campesina con sus animales y su mercado y va directo sin tantas paradas como las que se dan en otros medios, y es un transporte seguro", precisó el ministro, que también lo describió como el transporte del futuro aún en áreas urbanas, aunque el Decreto 4125 lo especifica para poblaciones con menos de 50 mil habitantes.
Socialización
Para el funcionario, Antioquia fue el departamento pionero en este tipo de transporte, así en muchas poblaciones esté imperando el mototaxismo, que se hace en motos de dos ruedas, que es peligroso y está hecho para uso particular.
Por eso llegó a esta región a promover las bondades de las arrieritas, para que en las localidades se formen cooperativas o empresas y así operen organizadamente, pero con un ingrediente especial: que los conductores sean dueños, pues la idea es generar empleos, que la arrierita sea su empresa .
A la cita también acudió Gloria Lucía Arango, gestora de la Federación Nacional de Motocarros, que pretende que cada departamento tenga una asociación departamental de cooperativas afiliada para así funcionar como un gremio unido.
Por su lado, Laura Aguilar, funcionaria de Findeter, ofreció créditos a quienes quieran pasarse a este sistema legal, que es visto como el transporte del futuro, pues se calcula que en América Latina hay una demanda de 2 millones de estos carros y en Colombia la cifra es de 300 mil, un mercado por conquistar que tiende a extenderse más.