Histórico

¡Qué teso! es Daniel Vélez para el ala delta

25 de marzo de 2009

Amanece lloviendo. No hay cielo, niebla a menos de 200 metros de altura, debajo de tres capas de nubes que terminan en un cirro (nube blanca en forma de barbas) absurdo.

Me tomo todo el tiempo del mundo en organizarme, incluso nos quedamos conversando en el desayunadero más de 20 minutos. Cuando llegamos al hotel, Felipe Echeverri y Alejandro Trujillo habían organizado las cometas en el carro y llevaban bastante tiempo esperándonos. Subimos al despegue casi de últimos, solo por no aplacar el espíritu de competencia... Así comenzó narrando su experiencia Daniel Vélez Bravo, un antioqueño que le teme a muy pocas cosas cuando de volar se trata.

El ritual es el mismo. Cargar la vela, montarla en un carro y empezar a trepar hacia una montaña, tal como lo hizo durante el puente festivo en Roldanillo, Valle. Al llegar, el ala toma forma en las manos "mágicas" de Vélez, quien luego de algunos pocos pasos y cuando ya ha "probado" el aire, se lanza al vacío convirtiéndose en una especie de libélula que empieza a volar.

Y en esas se las pasó allí. Fue protagonista de las pruebas de la Copa Guatecol (campeonato conjunto entre Guatemala y Colombia), al lado de otros 40 pilotos.

Al final, Vélez, quien vuela desde 1994 y alcanzó el puesto 55 en el Mundial-2008 en Bring Spring, fue el mejor en la cita de cometistas que "no registró accidentes graves, excepto un pequeño rasguño en un aterrizaje de un piloto de Guatemala, que se raspó la nariz", cuenta Daniel, quien superó en la general a otros dos paisas: Andrés Duque y Jorge Enrique García.

...Es un planeo lento y tenso de 11 kilómetros al que no me quiero someter. Busco una hermosa nube justo en medio de lo que sería el planeo pero no encuentro más que turbulencia residual. Finalmente, no me queda otra que llegar derecho a la meta. Aterrizo excelente con un agresivo flare que responde de maravilla.

Y así cerró el campeón Vélez Bravo su nuevo relato.