Histórico

Saque las ?malas energías? de casa

Loading...
01 de enero de 1900

Saque las ?malas energías? de casaPropósitos, promesas y metas a las que quiere llegar durante el nuevo año. Eso está muy bien, pero no olvide atraer las buenas energías al sitio donde vive o trabaja. Recuerde: para que las personas estén cómodas en un lugar, a veces hace falta más que un buen anfitrión.

Hay casas y oficinas que, a pesar de ser cómodas, tener buena luz y disponer de lo último en diseño y tecnología, son ?despedidoras?. En otras palabras, hay ?algo? que no les permite a sus habitantes ni a sus visitantes estar totalmente cómodos mientras se encuentran en su interior.

También puede suceder que esa casa, apartamento o negocio no reciba muchas visitas. Y si éstas llegan casi no se demoran, a pesar de que el anfitrión se desvive por atenderlas de la mejor manera. Así las cosas, lo más probable, dicen los expertos, es que esos ambientes estén cargados de mala energía.

Estas son las razones
Una de las causas por las que un recinto no es agradable, puede radicar en los habitantes anteriores, quienes no dejaron allí las mejores energías. Además, nunca se sabe cuáles fueron los usos que le dieron a ese lugar.

Otras razones del ambiente ?despedidor? pueden ser muertes recientes, enfermedades graves, tragedias familiares o delitos ocurridos en el sitio. Estas situaciones no son tangibles a los sentidos, pero sí a la percepción.

La visita de una persona desagradable, con sentimientos negativos ?como rabia, envidia, rencor u odio-, o de alguien que viene a transmitir malas noticias, también puede dejar el ambiente contaminado. Y para que no se quedé allí asentado lo negativo, es necesaria una limpieza. Pero no es necesario enterarse de lo que ocurrió en el espacio, lo importante es limpiar el lugar.

Desde siempre han existido rituales para hacer limpiezas en los planos no visibles a los sentidos, bien sean religiosos o relacionadas con otro tipo de creencias. Los sacerdotes católicos bendicen los hogares y los fieles los rocían con agua bendita, mientras que adeptos a disciplinas como el Feng Shui acuden a rituales que incluyen horas y hasta días para limpiar las energías negativas.

Los rituales
Para tener una casa limpia de energías, primero debe deshacerse del polvo, el mugre y en lo posible de las cosas viejas e inútiles. Un revolcón en la casa es lo ideal.

Según los expertos en temas esotéricos y de lo consignado en libros de antiguas culturas, el dinero llama dinero, las cosas dañadas traen más cosas dañadas y la suciedad atrae más suciedad. Los objetos inservibles bloquean el flujo de energía, al igual que la falta de aseo.

Marta Medina y Álvaro Leaño, dedicados al Feng Shui, el arte milenario practicado en China y el Tíbet hace más de dos mil años, afirman que según esta práctica, los puntos del medio exterior donde nos desenvolvemos, sea en nuestra vivienda o trabajo, tienen una correspondencia con nuestro mundo interior.

El Feng Shui ofrece muy diversas maneras de limpiar y purificar los espacios. Algunos de estos rituales exigen varios días y necesitan mucha concentración y dedicación. Pero si usted dispone de poco tiempo para sanear su casa, el siguiente procedimiento es sencillo y rápido: barra, limpie y enjuague hasta el último rincón concienzudamente, no olvide marcos de puertas y ventanas, el interior de armarios y muebles, libros ?por muchos que tenga- y esquinas.

Use jabones líquidos o productos de la esencia de lavanda, a los cuales les ha agregado unas gotas de citronella, otras de creolina y una cucharada de azúcar. Con esta mezcla remoje los traperos y trapos de limpiar.

Luego puede decir una oración, como el Padre Nuestro, aunque según otros especialistas en el tema lo importante es la fe que se le pone a las palabras, sin importar si pertenecen a una religión o no.

Después debe quemar sándalo, bien sea en un pebetero o en forma de incienso. Cualquier otro aroma de su gusto sirve igual.

Si quiere realizar un procedimiento más profundo, atomice luego todas las habitaciones con alguna esencia purificadora. La más común es la sal marina, utilizada también para baños corporales de limpieza. Luego encienda velas con aceites esenciales.

Y por último, afirme que su casa es una casa sana, feliz y próspera donde no entrará la pobreza, la desgracia y la contaminación de sentimientos negativos, porque está llena de amor.

A medida que pasan los meses, usted puede reafirmar este ritual implantando costumbres más sencillas que le permitan mantener el hogar limpio día a día. Por ejemplo, rociar con agua bendita o agua con sal marina utilizando un atomizador, encender velas con esencias y fomentar la circulación de la energía a través de móviles y campanas colocados en la entrada principal, en un balcón o en las ventanas.

Las famosas siete yerbas
Uno de los rituales más conocidos para limpieza, sobre todo a fin de año, es el del baño con las siete yerbas, que en realidad son catorce: siete dulces y siete amargas.
Este procedimiento es muy fácil. Por su antigüedad, sólo basta con ir a una plaza de mercado y pedirlas. Si no las conoce, de seguro la persona del local sí.

Esperanza Rincón, dedicada al esoterismo por más de 30 años, indica que las hierbas amargas más comunes para el rito de la limpieza son ruda, altamisa, cicuta, romero, borrachero, diosma y tomillo; y las dulces, yerbabuena, manzanilla, toronjil, cidrón, limonaria, albahaca y destrancadera.

Sepárelas, introdúzcalas en abundante agua y póngalas a hervir en dos recipientes distintos durante 10 minutos. Retire del fuego y deje que el agua se enfríe, cuele y llene dos atomizadores con cada uno de las yerbas. Comience a rociar desde las habitaciones del interior (de adentro hacia fuera), primero con las amargas. Repita el procedimiento con las dulces.

Algunas personas utilizan el agua restante para darse un baño en las primeras horas de la mañana del primero de enero. ?El baño con yerbas amargas elimina y hace salir las malas energías, mientras que las dulces atraen lo positivo?, afirma Esperanza Rincón.