Referendo boliviano, una pérdida de tiempo
Después del revuelo que provocó el referendo revocatorio convocado y ganado por el presidente Evo Morales el pasado domingo, la crisis política boliviana permanece estancada en el punto de partida. Los opositores y los oficialistas han aumentado su brecha ideológica.
Para el politólogo boliviano Jorge Alzate, lo que ocurre en este país es un retorno, "un paso atrás, porque el país está tan dividido como antes pero con el agravante que después del referendo las bases sociales de ambas partes parecen estar mucho más radicalizadas".
La misma posición pesimista sobre el futuro boliviano la comparte el analista de ese país Horst Grebe López, para quien en esta contienda no hay ganadores.
"El Presidente volvió a fracasar en su intento de sacar a los prefectos de la media luna y los prefectos (gobernadores) tampoco han triunfado porque de alguna manera se ven hoy en día sometidos a una negociación desde la perspectiva subnacional", aseguró.
Las opiniones entre oficialistas y opositores divergen entre sí cada vez más y dejan en claro que la brecha que divide a las partes está lejos de solucionarse.
La opinión de Roberto Aguilar, un analista cercano al gobierno de Evo Morales, dice que a diferencia de lo que dicen los opositores la votación del domingo es muy positiva para el país. En primera medida porque el mandatario logró una votación muy amplia y además porque se ratifica "el apoyo a sus propuestas de cambio".
"El hecho de que los prefectos hubieran tenido niveles de votación altos en sus departamentos muestra que existe un respaldo a sus planteamientos, lo que hace que se deba buscar el diálogo como forma de solución", afirma.
Una perdida de tiempo
El colombiano Iván Marulanda, ex consultor de la Organización de Estados Americanos (OEA) para el desarrollo de la democracia en Bolivia, asegura que el referendo del pasado domingo fue "una pérdida de tiempo y de energía".
"Es el típico esfuerzo fallido de estas comunidades latinoamericanas que están sufriendo un populismo y el retraso político".
De acuerdo con Marulanda, Morales ha hecho caso omiso del camino de conciliación y de diálogo que como mandatario debe seguir y ha tenido disponible siempre.
"Mientras esto siga así, va a haber un conflicto cada vez más profundo y más peligroso que puede terminar inclusive en una confrontación", opina Marulanda.
Aunque los resultados oficiales de la votación del domingo aún están por conocerse Evo Morales anunció que tras los resultados finales de la votación llamará a los prefectos y a los movimientos sociales a participar en una mesa de diálogo.
Morales afirmó que está dispuesto a establecer un diálogo "sincero y transparente" con los prefectos, incluidos los opositores, y con los movimientos cívicos y sociales del país, en el nuevo momento que vive su país tras la consulta revocatoria.