Robots que hablan en Twitter
¿Ha tenido la sensación de estar hablando con una máquina, cuando intenta comunicarse por Twitter con otro usuario o marca? Si la respuesta es afirmativa, es uno de los muchos usuarios que han experimentado los diálogos con una cuenta robot, programada para dar respuestas automatizadas.
Esa es una tendencia que tiene sus defensores y detractores en el mundo de las redes sociales. El ahorro de costos en personal que administra la cuenta, es uno de los argumentos a favor; la impersonalidad y la falta de criterio de un robot, una de sus principales críticas.
“Un bot (diminutivo de robot) es una cuenta que no pertenece a un humano, cuya dinámica de publicación puede haber sido programada para, automáticamente, postear información sobre unos tópicos particulares”, explica Santiago Villegas, asesor de social media.
Este fenómeno es particularmente visible en marcas que no tienen un community manager sino que compran una cuenta programada para trinar mensajes corporativos. Sin embargo, para nuestros lectores esta automatización genera frustraciones.
“Es desesperante cuando no hay una respuesta personalizada. Al mismo tiempo, esto genera que las cuentas no robotizadas se destaquen, pues crean canales directos y efectivos”, afirmó Cristina Lucena.
Bots para ganar reputación
Ahorrar costos a las empresas no es la única función que cumplen estas cuentas programadas. Aumentar considerablemente el número de seguidores de un personaje es otra de sus tareas.
Los candidatos a elecciones populares son un buen ejemplo de ello. Según Villegas, hay quienes se dedican a vender seguidores robots para “engordar” cuentas y parecer personas influyentes debido al número de seguidores, aunque el truco no siempre funciona. “Existen herramientas para detectarlos, e incluso con una revisión cuidadosa se pueden identificar”, agregó.
También hay quienes usan los robots con fines de ocio. Así lo hace la cuenta @gardelbo que, al detectar que alguien escribe “Gardel”, automáticamente le envía una canción.