Histórico

Salud para una población mayor

La pirámide poblacional de Colombia marca una tendencia: un aumento en la población mayor. Esto representa retos importantes tanto en salud pública como en el aseguramiento de las personas.

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29 de agosto de 2014

En Colombia, 15 de cada 100 personas son mayores de 55 años. El dato supera con creces los de hace medio siglo, cuando apenas seis de cada cien llegaban a esas edad.

Colombia era entonces un país más joven. Hoy, sin embargo, la pirámide demográfica del país señala que de los 46.666.577 personas que tenía Colombia en 2013, según el Dane, poco más de siete millones tienen más de 55 años.

Incluso, mientras en el grupo de edad de 0 a 4 años hay 3.918.760 colombianos, en el de 65 y más se contabilizan 3414.864. Una pirámide pareja por punta y punta.

Un reciente informe del diario La República daba cuenta de estas cifras, señalando las complicaciones que, para el sistema pensional puede tener este envejecimiento de la población, en especial con el modelo de prima media.

¿Y la salud?
Una población de mayor edad demandará más servicios de salud. La ecuación es simple y la señala el internista Gustavo Jaramillo.

“Es sencillo, con la edad nos enfermamos más, requerimos de más servicios del sistema, demandamos más atención”, explica.

Problemas cardiacos, respiratorios, de movilidad, diabetes, demencias seniles y en general las enfermedades crónicas serán de constante demanda.

Para el geriatra Carlos Arboleda hay que prestar especial atención a los programas de prevención de la enfermedad y promoción de la salud.

“Si como población vamos a envejecer, es mejor llegar a viejos lo más sanos posibles”. Hay que ahorrar desde ya, como la hormiga de la fábula, para que nos vaya como a la cigarra de la misma. Además, como en Colombia los mayores de 60 años y los menores de 15 años no cotizan al sistema, es sobre el grupo poblacional entre estos dos donde recae la responsabilidad de mantener el sistema con recursos, con un problema extra: un aumento en la longevidad y una menor tasa de natalidad, como en los países desarrollados.

“Eso sin contar que tenemos problemas de salud típicos del primer mundo como la obesidad y la diabetes mellitus, junto con problemas sin resolver del tercer mundo, como la desnutrición y la falta de acueducto y alcantarillado en algunas poblaciones”, agrega Jaramillo.

Eso, dicen ambos expertos, necesita revisiones al plan obligatorio de salud, por ejemplo, para adecuarlo a las necesidades de un futuro país envejecido, por citar solo un caso.

Vale recordar un informe de la OCDE (Implicaciones fiscales del envejecimiento: proyecciones del gasto relativo al envejecimiento), en el que se señala que “el grupo de edad de mayores de 65 representa el 40-50 por ciento del gasto en asistencia sanitaria”.

Vuelven entonces la hormiga y la cigarra de la fábula para recordar, que hay que tomar precauciones.