Histórico

Sánchez ganó la duodécima etapa y Urán ascendió en la general

14 de julio de 2011

El español Samuel Sánchez se impuso en la cima de Luz-Ardiden en la duodécima etapa del Tour de Francia 2011, en la que su compatriota Alberto Contador perdió trece segundos sobre los favoritos.

En una etapa en la que el francés Thomas Voeckler (Europcar) mantuvo el liderato, los principales favoritos estuvieron marcándose hasta el final de Luz-Ardiden, donde Contador dio síntomas de debilidad y se descolgó perdiendo trece segundo con el luxemburgués Andy Schleck y el australiano Cadel Evans.

Por su parte, Samuel Sánchez aprovechó el descenso del Tourmalet para atacar e ir adelantando en la última subida a corredores de escapadas anteriores y así presentarse con el belga Jelle Vendendert en los metros finales de la etapa.

Por detrás llegó el luxemburgués Franck Schleck, a diez segundos, y a continuación el italiano Ivan Basso junto a Cadel Evans y Andy Schleck, a 30.

Los colombianos
El colombiano Rigoberto Urán, del Sky Procycling, cumplió una destacada presentación este jueves y llegó a la meta en el puesto 13 a 1:25 de Sánchez.

El antioqueño ascendió en la general de la casilla 36 a la 18, a 7:55 de Voeckler.

Además, Urán es tercero en la clasificación de los jóvenes a 2:05 del francés Arnold Jeannesson que comanda la tabla con 52:00:34.

El otro colombiano presente en la prueba, el vallecaucano Leonardo Duque del Cofidis, fue 95 este jueves y aparece en la casilla 113 de la general a más de una hora de Voeckler.

La decimotercera etapa se disputará este viernes entre Pau y Lourdes, con un recorrido de 152 kilómetros. Tres puertos puntuables, el más importante el Aubisque, a 42 kms de meta.

Contador entre algodones, entre dudas
El español Alberto Contador marcó el ritmo de los primeros compases del Tour a base de contar sus caídas y problemas y en cuanto ha llegado la alta montaña, cuando se esperaba su ataque, quedó relegado por los otros favoritos, lo que le coloca en un océano de dudas.

De Luz Ardiden Contador sale con más interrogantes de los que trajo. El estado de su rodilla derecha, golpeada en la quinta etapa y rematada en la novena, le aleja de su mejor nivel, le priva de su golpe de pedalada, arma mortal que han probado todos sus rivales en las grandes vueltas desde 2007. No ha perdido ni una.

Sin ese plus, Contador es menos fiero. Y eso se mostró en la primera llegada de alta montaña, en la cima al duro Luz Ardiden y sus temibles rampas, un terreno en el que el Contador de siempre se desenvuelve a la perfección, pero en el que dejó marchar a todos sus rivales.

"He sentido las consecuencias de las caídas de los primeros días, mi golpe de pedal no era tan bueno. Así cuesta mucho arrancar el motor", aseguró el madrileño.